Desde el día que naciste cambiaste nuestras vidas siendo el amor, orgullo y la adoración de tus padres, el encanto de tus abuelos, tíos y demás familiares. Juguetón, coqueto y picarón eres la alegría de nuestro hogar y toda la familia.
Dios te bendiga y María Auxiliadora te cubra con tu manto maternal. Hoy que cumples dos años, damos gracias a Dios por bendecirnos con tu presencia. ¡Te amamos mucho mi chikis! ¡Feliz cumpleaños!