Por ahora, la Gobernación les informó que lo único que se podía hacer era monitorear la zona para avisar con tiempo a la comunidad en caso de un desastre.
Aún no han ubicado a las familias, han incumplido en los subsidios de arrendamiento, los arreglos de las vías no avanzan de manera rápida y tampoco tienen puentes para cruzar el río.
Los habitantes de El Tarrita, en el municipio de Ábrego, reclaman que un año después las autoridades gubernamentales no han cumplido con las promesas de reubicación.