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Colombia, Ecuador y EE. UU. avanzan en plan para crear una base militar binacional
La iniciativa busca fortalecer la lucha contra estructuras criminales en la zona fronteriza, aunque todavía no se ha definido dónde ni cuándo comenzaría a operar.
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Colprensa
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Viernes, 28 de Agosto de 2026

Los ministros de Defensa y altos mandos militares de Colombia, Ecuador y Estados Unidos sostuvieron reuniones este jueves en Tumaco, Nariño, y San Lorenzo, en el norte de la provincia ecuatoriana de Esmeraldas.

Sobre la mesa estaban los temas de intercambio de inteligencia, operaciones coordinadas, apoyo logístico y la eventual instalación de una base binacional.

Así lo ha dado a conocer desde suelo ecuatoriano el periódico El Expreso de ese país, que ha informado que la propuesta de una unidad conjunta todavía no tendría ubicación ni fecha definida, pero que va en sintonía con seguir avanzando en una nueva fase de cooperación militar para enfrentar a las organizaciones dedicadas al narcotráfico, la minería ilegal y otras economías ilícitas que operan en la frontera entre los dos países.

El encuentro tuvo como protagonista al comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, quien se reunió con el ministro de Defensa colombiano, Jorge Eduardo Mora; el comandante general de las Fuerzas Militares, mayor general Erick Rodríguez Aparicio y el ministro de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo.

Junto a ellos también estaban el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador, general Henry Delgado Salvador, y el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos, mayor general Kevin J. Jarrard.


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Las conversaciones tienen como propósito fortalecer la seguridad en una zona golpeada por el narcotráfico, la minería ilegal y la presencia de grupos armados. Pero esos diálogos no surgieron de manera espontánea.

Según los detalles publicados por El Expreso, el acercamiento entre Colombia y Ecuador tomó fuerza durante los ejercicios militares Panamax 2026, realizados en Panamá entre el 3 y el 13 de agosto.

En el marco de esos ejercicios se produjo una reunión bilateral entre los ministros de Defensa de Colombia y Ecuador. Allí se habría acordado avanzar en operaciones conjuntas con apoyo logístico y estratégico de Estados Unidos.

El ministro ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo, explicó que el esquema que ahora se está construyendo tendría una característica inédita para los tres países: combinar inteligencia, apoyo logístico, infraestructura y movilización de fuerzas para actuar de manera coordinada en zonas críticas.

Es decir, la discusión no se limitaría al intercambio de información entre las agencias de seguridad. La intención es avanzar hacia una estructura que permita convertir esa información en operaciones coordinadas contra las organizaciones criminales.

Todo este movimiento se produce además dentro de la ‘Coalición de las Américas’ o ‘Escudo de las Américas’ contra los carteles de la droga, impulsada por Estados Unidos.

Washington busca articular a diferentes países de la región para enfrentar a organizaciones dedicadas al narcotráfico y al crimen organizado transnacional.

Colombia se incorporó recientemente a esta iniciativa, mientras Ecuador ya venía participando en los espacios promovidos por Estados Unidos.

Durante el gobierno de Gustavo Petro hubo diferencias entre Bogotá y Quito sobre la manera de enfrentar a los grupos armados que operan en la frontera.

Ahora, con la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de Colombia, se abrió una nueva etapa de cooperación en materia de seguridad.

Uno de los cambios más visibles está precisamente en la disposición de Bogotá para participar en mecanismos regionales impulsados por Washington contra los carteles.


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Ese giro facilita ahora el acercamiento con Ecuador, que enfrenta una escalada de violencia vinculada con organizaciones dedicadas al narcotráfico y al crimen organizado.

La base binacional que está sobre la mesa

Y uno de los asuntos que está sobre la mesa podría modificar la forma en que los tres países enfrentan esas estructuras: la eventual creación de una base binacional entre Colombia y Ecuador.

Por ahora, no hay una decisión oficial para instalarla. Tampoco se ha establecido una ubicación concreta ni un cronograma para su puesta en funcionamiento.

Lo que sí existe es una discusión entre los gobiernos para encontrar mecanismos que permitan desplegar capacidades militares y de inteligencia de manera coordinada a ambos lados de la frontera.

La posibilidad de una infraestructura binacional aparece como uno de los componentes de mayor alcance de las conversaciones. De acuerdo con lo reportado por El Expreso, las autoridades de Colombia, Ecuador y Estados Unidos analizan la posibilidad de establecer una instalación que permita fortalecer la cooperación operativa en la zona fronteriza en la lucha contra grupos armados ilegales.

Por Ecuador hay varias bandas en la mira, entre ellas Los Lobos, señalada de mantener alianzas con los Comandos de Frontera para controlar economías ilícitas como la minería ilegal en territorio ecuatoriano, además de Los Choneros, la organización rival de Los Lobos que ha intentado expandir su control hacia las zonas de frontera y pasos fronterizos.

Desde el lado colombiano, las organizaciones criminales que operan en la franja binacional, precisamente, son Comandos de Frontera, liderado por alias Araña, cuya extradición firmó este jueves el presidente Abelardo De la Espriella.

Junto a ellos está otro grupo llamado Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, que operan entre Putumayo y Nariño, y ambos mantienen alianzas con organizaciones ecuatorianas para el tráfico de drogas y oro ilícito, de acuerdo con las autoridades.

De otro lado están el Frente Carolina Ramírez y Frente Raúl Reyes, dos disidencias de las Farc activas en áreas cercanas a Putumayo, en constante confrontación con los Comandos de Frontera.

El Frente Óliver Sinisterra y Frente Iván Ríos también operan del lado colombiano en la zona de Nariño con proyección hacia la frontera junto a Comuneros del Sur, grupo disidente con presencia en Nariño y operaciones en la franja fronteriza junto al Eln.

La propuesta de una base militar entre los tres países tendría como objetivo facilitar la coordinación entre las fuerzas de ambos países frente a organizaciones que aprovechan la frontera para movilizar droga, armas, dinero y otros recursos.

El interés por una estructura de este tipo parte de una dificultad que enfrentan las autoridades: los grupos criminales no reconocen las fronteras nacionales como límites para sus operaciones.


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Una organización puede operar en Nariño, cruzar hacia Esmeraldas y utilizar el territorio ecuatoriano para esconder integrantes, almacenar cargamentos o establecer nuevas rutas. La respuesta estatal, en cambio, está condicionada por las jurisdicciones de cada país.

Una eventual infraestructura binacional buscaría reducir precisamente ese vacío operativo. La base, sin embargo, es apenas una de las propuestas.

Las otras propuestas discutidas en la reunión tripartita

Las delegaciones también discutieron mecanismos para aumentar el intercambio de inteligencia, la coordinación de operaciones y la capacidad de respuesta frente a las estructuras criminales que tienen presencia en ambos lados de la frontera.

Según los detalles entregados por El Expreso, el esquema contempla intercambio de información de inteligencia, apoyo logístico, infraestructura y movilización de fuerzas hacia zonas consideradas críticas.

El propio Donovan confirmó esa orientación en el pronunciamiento divulgado por el Comando Sur.

El general estadounidense señaló que la frontera entre Colombia y Ecuador ha sido explotada durante años por los carteles como un corredor estratégico y aseguró que la nueva cooperación busca cambiar esa situación.

“Hoy estamos cambiando las reglas del juego”, afirmó Donovan al referirse al encuentro de San Lorenzo, Ecuador.

El objetivo, según explicó, es perseguir a los líderes de las organizaciones criminales, desmantelar sus redes logísticas y evitar que encuentren refugio seguro al otro lado de la frontera.

¿Dónde se concentrarían las operaciones?

La cooperación que se está diseñando tendría un radio de acción que va mucho más allá de Tumaco y San Lorenzo. Las futuras operaciones conjuntas estarían enfocadas principalmente en Nariño y Putumayo, en Colombia, y en Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos, en Ecuador.

Se trata de cinco departamentos y provincias que forman parte de los corredores utilizados por organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras economías ilegales.

En esas zonas también existe presencia o influencia de diferentes estructuras armadas. Las autoridades han identificado allí actividades de disidencias de las Farc, el Eln y otras organizaciones vinculadas al narcotráfico y la minería ilegal.

La lógica de la nueva estrategia es que las operaciones no se limiten a perseguir a los integrantes de estas estructuras cuando están dentro de un solo territorio, sino que permitan seguir sus movimientos y redes logísticas cuando atraviesan la frontera.

La reunión inició en Tumaco

Antes de cruzar hacia Ecuador, Donovan estuvo en Tumaco, uno de los puntos más sensibles de la costa Pacífica colombiana. Allí se reunió con el ministro Jorge Eduardo Mora y con el comandante de las Fuerzas Militares, Erick Rodríguez Aparicio.

El encuentro sirvió para revisar mecanismos de cooperación y fortalecer el intercambio de información frente a las organizaciones criminales que operan en la región.

Tumaco no es un punto escogido al azar. Su ubicación lo convierte en un corredor estratégico para las economías ilegales del Pacífico y en una zona de especial interés para las autoridades colombianas y estadounidenses por las rutas del narcotráfico.

Desde allí, la delegación se trasladó a San Lorenzo, en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas, donde se produjo el encuentro trilateral.

Las autoridades de ese país bautizaron esta nueva articulación como el “Tridente de la Seguridad”, una fórmula con la que buscan integrar las capacidades de los tres países frente a las estructuras criminales.

La idea es que ese mecanismo permita compartir información, anticipar amenazas, coordinar operaciones y cerrar las rutas que utilizan los grupos ilegales.

Tomado de El Colombiano.


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