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El motor del crecimiento
El régimen tributario en Colombia no es favorable, lo que significa que muchas personas no estén dispuestas a invertir.
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Viernes, 9 de Octubre de 2026

Uno de los principales motores del crecimiento económico lo es la inversión privada, es decir, cuando las personas o las empresas están dispuestas a colocar sus capitales para generar negocios y por esta vía lograr incrementos en la producción, generación de empleo y posibilidad de producir mayores recaudos en impuestos.

Pero vemos con mucha preocupación que la inversión privada en Colombia pasó de representar 27 puntos del PIB, a solo 16, siendo el nivel más bajo desde el año 2007.

Desgraciadamente la inversión se ha cimentado en el gasto del gobierno, que ha llenado las nóminas y que ha generado una burocracia paralela de enormes magnitudes. Según las cifras de la Procuraduría General de la Nación, en los últimos tres años se han generado 2.346.208 contratos de prestación de servicios en la rama ejecutiva de la nación y los territorios, por un valor acumulado de $64,31 billones, lo que indica que esa inversión no ha tenido impacto en el sector productivo, pues todos sabemos que la mayoría de esos nombramientos constituyen compromisos políticos que no van a representar ningún valor agregado a la función del Estado.

Por otro lado, se ha trabajado sobre un esquema de miedos que generan desconfianza y que hacen que los dueños del capital no estén dispuestos a correr riesgos, prefiriendo más bien llevarse esos recursos al exterior, o dejarlos inactivos y sin escollos.

Pero a su vez el régimen tributario en Colombia no es favorable, lo que significa que muchas personas no estén dispuestas a invertir, sabiendo que los costos fiscales los colocarán al margen del mercado.

Y como si fuera poco, la revaluación del peso ha dejado a los productores exportadores casi en la quiebra, pues sus ingresos se han venido disminuyendo dramáticamente a la par que los costos se incrementan.

Para completar, la relación comercial del país con sus vecinos no ha sido buena, lo que limita las posibilidades en los mercados inmediatos.Venezuela, por ejemplo, está requiriendo productos en casi todas las áreas del consumo, como quiera que su economía está creciendo, producto de la renovada inversión petrolera y se espera que pase de $US90.000 millones, a $US300.000 en los próximos cinco años.

Curiosamente los comerciantes de Cúcuta han expresado en los últimos días bajas significativas en sus ventas y todavía no hallamos la razón y tampoco aparecen las vías de normalización. Sería bueno que el nuevo embajador en ese país hiciera un pronunciamiento al respecto.

Los motores del crecimiento tienen que estar muy bien aceitados y con un piso firme en donde puedan operar con intensidad, para lo cual se requiere no solo una articulación, sino las condiciones favorables para que el capital encuentre señales claras y positivas para estar a disposición de la inversión.           


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