Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
La economía del cuidado
Cúcuta enfrenta desafíos laborales documentados.
Authored by
Viernes, 23 de Octubre de 2026

Cada día, miles de personas comienzan su jornada mucho antes de llegar a su empleo; preparan alimentos, cuidan a sus hijos, acompañan a familiares enfermos, atienden a personas mayores y realizan las tareas necesarias para que otros puedan estudiar, trabajar y desarrollar sus proyectos de vida. Buena parte de ese esfuerzo ocurre dentro de los hogares, sin remuneración y con escaso reconocimiento económico; sin embargo, la economía no podría funcionar como lo hace sin ese trabajo.

La dimensión de esta realidad es enorme: según la Cuenta Satélite de Economía del Cuidado del DANE (julio 2026), el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado representó un valor económico estimado de $340,46 billones en Colombia durante 2024. Esta cifra permite comprender que no estamos hablando de una actividad marginal, sino de una contribución fundamental al bienestar y al funcionamiento del país.

La desigualdad en el reparto de estas responsabilidades también es evidente; la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo del DANE (agosto 2025), encontró que las mujeres dedicaron en promedio 7 horas y 35 minutos diarios al trabajo no remunerado, frente a 3 horas y 14 minutos de los hombres. Son 4 horas y 21 minutos diarios de diferencia. Ese tiempo puede significar menos oportunidades para estudiar, conseguir empleo, emprender o avanzar profesionalmente.

¿Qué significa esto para Cúcuta y Norte de Santander? Significa que no podemos hablar de desarrollo económico sin considerar quién cuida, cuánto tiempo dedica a hacerlo y qué oportunidades pierde o encuentra por esa responsabilidad.

Cúcuta enfrenta desafíos laborales documentados; un informe del Departamento Nacional de Planeación sobre el mercado laboral urbano señaló que, en el cuarto trimestre de 2024, la tasa de desempleo de la ciudad llegó al 11,4 % y la informalidad continuó siendo uno de sus principales problemas. En ese contexto, las responsabilidades de cuidado pueden convertirse en una barrera adicional para quienes necesitan incorporarse al mercado laboral, especialmente cuando no existen alternativas accesibles para atender a niños, personas mayores o familiares con discapacidad.

Hay avances que pueden servir como punto de partida; en agosto de 2025, la Alcaldía de Cúcuta anunció el inicio de la caracterización de cuidadores de personas con discapacidad para identificar sus condiciones económicas, educativas y de salud. El siguiente paso es convertir esa información en acciones sostenidas y evaluar si efectivamente mejoran sus condiciones de vida.

¿Qué deberíamos hacer? Primero, identificar las necesidades de cuidado por barrios y municipios; segundo, ampliar los servicios de atención a la primera infancia, las personas mayores y las personas con discapacidad, con horarios compatibles con las jornadas laborales; tercero, articular Gobernación, alcaldías, empresas, universidades, SENA y organizaciones sociales para formar cuidadores, mejorar sus condiciones laborales y facilitar el acceso a servicios. Y cuarto, medir resultados: personas atendidas, tiempo liberado para estudiar o trabajar, acceso al empleo y bienestar de quienes cuidan.

Pero esta tarea no corresponde exclusivamente al Estado; las empresas pueden ofrecer horarios flexibles y medidas de conciliación familiar; las instituciones educativas pueden facilitar la permanencia de quienes tienen responsabilidades de cuidado; y los hombres debemos asumir una participación más equitativa en las tareas domésticas. En cada hogar podemos comenzar por distribuir las responsabilidades de manera justa, sin dar por hecho que cuidar es obligación de una sola persona.

El cuidado no es un obstáculo para el desarrollo, es una de sus condiciones fundamentales. Una región que aspira a generar empleo, elevar su productividad y ampliar las oportunidades debe reconocer el trabajo que hace posible la vida cotidiana.

Norte de Santander también necesita una economía que cuide a quienes cuidan, porque progresar no consiste solamente en producir más riqueza, sino en construir una sociedad donde nadie tenga que renunciar a su educación, su trabajo o sus proyectos de vida por cuidar a los demás.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día