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Ni tanto que queme al santo…
Se intuye que con ellos gobernará por períodos relativamente largos, para poder consolidar las políticas de cada sector.
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Jueves, 16 de Julio de 2026

Las recientes designaciones de los ministros que conformarán el gabinete del presidente Abelardo de la Espriella, muestran a un equipo con sobrada solvencia técnica, académica, intelectual y de experiencia. Se intuye que con ellos gobernará por períodos relativamente largos, para poder consolidar las políticas de cada sector.

Lo anterior, garantizará la estabilidad de las políticas de gobierno, frente al reality que vivimos durante estos cuatro años en donde un ministro no alcanzaba a “calentar el puesto” (a la fecha, fueron nombrados 62) cuando ya lo estaba echando el presidente Petro, bien porque en uno de sus permanentes guayabos soñaba que estaba conspirando contra él o porque se atrevía a tener una opinión distinta, como ocurrió a menos de un mes de terminar este bochornoso mandato, con el responsable de la cartera de Justicia, Jorge Iván Cuervo, uno de los más serios del gabinete, quien manifestó su desacuerdo con la posición presidencial sobre la desobediencia civil, entre otros.

Conocemos hoy 14 nombres que ocuparán igual número de carteras. Sus hojas de vida resaltan su formación, experiencia y logros. Quisiera destacar los nombres de algunos con quienes, por diversas razones, he compartido cercanamente, como es el caso de Mauricio Gómez, en el Ministerio de Comercio Exterior. Él, es un hombre radical en sus principios políticos, muy parecido al estilo del presidente Abelardo, lo que garantizará pulcritud y entrega a los postulados y metas del nuevo gobierno, para ese sector. Ya conocimos los primeros anuncios sobre lo que puede esperar Cúcuta y Norte de Santander de su gestión.

Fabio Arjona, extraordinario, en Ambiente. Es uno de los hombres más preparados académicamente y experimentados del sector. Por muchos años director ejecutivo de la ONG Conservación Internacional; tengo certeza que viene a poner orden y reorientación técnica al manejo que la activista Susana Muhamad dio al Ambiente durante estos años. Compartí con él espacios como secretario de Ambiente de Bogotá, como director general del IGAC y doy fe de su solvencia y compromiso.

A Elsa Noguera y Alex Char, en 2016, ministra de Vivienda y alcalde de Barranquilla, respectivamente, en el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, les hice entrega, por primera vez, de la delegación del catastro. Consecuente con su bien ganada fama de buenos ejecutores, en ejercicio de dicha delegación, incorporaron nuevos predios generando multimillonarios recursos que contribuyeron a la transformación que hoy reconocemos de la capital del Atlántico.

A los demás miembros del gabinete designado se les conoce por su brillante formación holística. Para muestra, varios botones: el nuevo canciller, el ministro de Defensa, la ministra de Educación, el ministro de Hacienda, entre otros.

Ahora, algo importante. Cada vez es más claro y contundente para el presidente De la Espriella, que estamos saliendo de un desgobierno Petro corrupto, irresponsable, que administró al país con soberbia, chabacanería y esos adjetivos y más, son compartidos por millones de colombianos. Querer marcar una diferencia con todo eso  no es solo legítimo, sino necesario y de ahí la cara de los ministros. Pero, también, las diferencias en cómo gobiernan la izquierda y la derecha.

Resulta fundamental, que quienes vayan a ejecutar las políticas que se tracen desde los ministerios, esto es, los directores, gerentes de entidades, presidentes de agencias, entre otros, “tengan calle”, sensibilidad y criterio social en su aplicación o nos iremos al otro extremo, como ocurrió en el gobierno Duque o como está ocurriendo en Bogotá con el alcalde Galán. Es decir, “ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre”. Gabinetes con muchos títulos, pero desconocedores de las realidades sociales, que no saben “cómo bajar” las políticas que les corresponde ejecutar.

Hace unos meses escribí un artículo en este mismo diario, titulado, Por qué funciona el populismo. Hoy me parece oportuno recordar algunos apartes de esos párrafos: … el populismo de izquierda y de derecha sirve para ganar elecciones, para gobernar. Pero no para hacer buenos gobiernos…Unos y otros ampliaron derechos políticos, sociales, la inclusión de sectores excluidos. Pero, han reformado constituciones con pretensiones de perpetuarse en el poder, han profundizado el estatismo, han polarizado la política…

Lo anterior, consecuencia de la equivocación de la transición democrática que se implementó después de los setenta que pregonaba una democracia liberal, partidos políticos fuertes, reducción del tamaño del Estado, apertura de mercados, en el centro de una visión tecnocrática de la política. Su fundamento estuvo en garantizar elecciones libres, libertad de prensa, los derechos civiles y políticos, pero, dejar para el futuro la lucha contra la pobreza y la desigualdad social.

Hoy, el presidente Abelardo de la Espriella tiene la oportunidad que con tanta sevicia despreció el presidente Petro: unir al país, concertar reformas pendientes y necesarias, sanar la economía, combatir sin ambages a los grupos irregulares y mafiosos, rescatar la seguridad urbana, atraer inversión para reactivar el empleo, bajar la deuda, entre otros retos.

Pero, señor presidente De la Espriella, usted tiene la decisión, el equipo, el apoyo ciudadano, así los desubicados se lo quieran desconocer, no lo desaproveche, pero hágalo con humildad. Ya a los colombianos nos dieron una sobredosis de arrogancia y soberbia de izquierda durante estos cuatro años. No queremos probar la de la derecha, por favor, para evitar que, en 2030, se repita la historia.


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