Desde 2010, a más de 30 niños de la vereda Puerto León, en zona rural de Cúcuta, les ha tocado recibir clase en patios y salones prestados. La lluvia de la época acabó con la escuela. El río Zulia se desbordó y se llevó dos salones, el comedor infantil y la única cancha deportiva que tenían.
Desde ese año, estudiantes, maestros y comunidad esperan la construcción de la nueva escuela.
Los estudiantes han venido recibiendo clases en un salón donde funciona el punto Vive Digital del corregimiento Banco de Arena, a más de 20 minutos de sus casas.
En 2013, se estableció un convenio entre el Fondo Adaptación y el municipio de Cúcuta por un plazo inicial de un año. La ejecución iba orientada a la reconstrucción de la infraestructura educativa y de acueducto y alcantarillado en las zonas del municipio afectadas por la ola invernal de 2010-2011, entre las que se encontraba la escuela de Puerto León.
El municipio adquirió la obligación de adelantar los estudios, diseños y la construcción de esta sede educativa y el Fondo aportó los recursos definidos en la estructuración aprobada, y se determinó que las labores de seguimiento y control del proyecto se realizarían a través de una interventoría externa contratada por el Fondo. Sin embargo ya han pasado cuatros años y los estudiantes aún no tienen donde asistir a clases.
En 2015, la ilusión se avivó, pero el sentimiento fue fugaz. Ecopetrol, que se había comprometido a contribuir con la reconstrucción, dio comienzo a la obra del comedor infantil y el encerramiento, pero las aulas y las baterías sanitarias, quedaron bajo responsabilidad del Fondo Adaptación y de la alcaldía de Cúcuta, que aún no han cumplido. La maleza, poco a poco, se ha ido adueñando del lugar.
Yonny Pascual Contreras, secretario de Infraestructura de Cúcuta, dijo que este proyecto que viene de la administración anterior fue retomado por la actual y la primera fase que contempla la aprobación de los diseños por parte del Fondo Adaptación “ya está en un 100 por ciento”. Ahora viene la ejecución.
“La próxima semana salen las licencias de construcción y un aporte de recursos extra del municipio para la culminación de las obras, prácticamente ya estamos a punto de iniciar labores”, dijo.
“Cuando tomamos el proyecto no tenía nada avanzado y eso nos retrasó, pero ya podemos decirle a la comunidad que el proyecto está próximo a comenzar”, aseguró el funcionario.
Mientras se cumplen las promesas, 25 niños siguen recibiendo clases en un salón prestado.
