Las esperanzas de unos 40.000 abuelos de Cúcuta de tener un club para sus actividades recreativas, se están esfumando.
Se trata del Club del Adulto Mayor, que tiene su sede en la Primera Etapa de Atalaya, obra que no funcionó cuando se construyó en 2011 y que difícilmente podrá ponerse en uso tres años después, porque ya está dañada.
Lo más grave del caso, según dicen los abuelos que protestaron ayer al frente de las instalaciones de esta obra, considerada un ‘elefante blanco’, es que la Alcaldía asumió desde abril una postura de silencio total.
Ni a la comunidad, ni al Concejo, ni a la Contraloría da alguna respuesta la administración, frente al descuido y no funcionamiento del club, lo que calentó los ánimos de los abuelos.
Con arengas y pancartas, los interesados en que funcione el club, dijeron que quizá están gastando sus últimas energías para que la administración los escuche y les responda sus quejas.
La Opinión intentó, a través de la Oficina de Prensa alguna respuesta, pero también hubo silencio.
Aura María Silva, jefe de dicha secretaría, respondió que intentó encontrar al funcionario encargado del tema, pero hasta el cierre de esta edición no lo halló.
Imputaciones a responsables
La Contraloría Municipal ya inició un proceso de responsabilidad fiscal en contra del alcalde Donamaris Ramírez y sus secretarios de Bienestar Social, entre ellos el precandidato Jorge Acevedo; así como contra la exalcaldesa María Eugenia Riascos y su secretaria Taiz Ortega, por lo sucedido en este club, por no implementar un plan de mejoramiento, como lo recomendó en abril de este año el ente de control fiscal.
El ente investigador anunció también que compulsará copias del proceso a la Procuraduría Provincial.
La alcaldía no ha elaborado un plan de mejoramiento en el que describa las acciones correctivas que va a implementar tras el hallazgo de 11 deficiencias en esa obra.
A criterio de la Contraloría, la inversión total realizada entre el 2011 y 2012, por cerca de 300 millones de pesos, más otros $80 millones, invertidos por Jorge Acevedo, fue ineficaz, ineficiente y antieconómica, como quiera que no ha servido para desarrollar programas en beneficio de la población que pretendía atender y generó un presunto detrimento patrimonial.
Hasta ayer por la tarde se esperó respuesta de la alcaldía, pero no fue posible contactar al encargado del caso.
Los hallazgos
Se evidenciaron deficiencias en la etapa de planeación de la ejecución del proyecto.
Se modificaron irregularmente las cantidades de obra a ejecutar.
Se ejecutaron cantidades de obra “por un mayor valor que las soportadas contractualmente”.
Se actuó en detrimento del patrimonio del municipio.
Las obras construidas presentan fallas y fisuras.
Omisión de la Secretaría de Bienestar Social de decretar el siniestro por la estabilidad de la obra.
