Aunque la mayoría de ciudadanos se ha mostrado conforme con la eliminación de los cambuches abandonados donde se vendía gasolina de contrabando por parte de la secretaría de Gobierno de Cúcuta, hay quienes a través de la intimidación quieren evitarlo.
Entre la noche del miércoles y la madrugada de este jueves algunos desadaptados amenazaron a la secretaria de Gobierno, Adelaida Ontiveros, luego de que se ordenara el desmonte de estas carpas en el barrio San Luis.
Según el alcalde, Donamaris Ramírez, no se tolerarán amenazas contra la funcionaria que solo está cumpliendo con su trabajo, luego se denunciará penalmente a quien intente volver a cometer intimidaciones verbales contra la funcionaria.
“Ella es una persona que ha estado durante años en esto, es una funcionaria de carrera administrativa a quien yo he dado este reconocimiento de nombrarla como secretaria porque hace cumplir la ley, es nuestra dama de hierro y como tal vamos a protegerla”, dijo el alcalde.
Las operaciones que llevan por nombre ‘la retoma del espacio público’, que comenzaron hace cuatro días, lograron con su primer día la incautación de 98 carretas que invadían el espacio público y la destrucción de 33 tiendas donde se distribuía gasolina de contrabando.
Las operaciones de limpieza de cambuches se iniciaron desde el lunes por la avenida Demetrio Mendoza y el anillo vial Oriental.
“Yo creo que en los próximos días podemos llegar a 300”, dijo Ramírez. Hasta ayer se habían incautado 700 pimpinas para el envase de combustible.
Según las autoridades, debido a la escasez de gasolina de contrabando los pimpineros, en vez de recoger esos cambuches, los dejaron abandonados en el espacio público y sobre los separadores de las avenidas principales, lo que da una mala imagen a la ciudad.
Según el alcalde en Cúcuta podría haber en las calles más de 5 mil ventas de gasolina informales.
La Policía tiene la orden de vigilar los alrededores del centro comercial Ventura Plaza de 5 a 11 p.m., por la presencia de consumidores de droga.
