Ser atrevido y perseverar le han servido al arquitecto cucuteño Diego Ascanio Sepúlveda para ser reconocido internacionalmente, más que en la tierra que lo vio nacer.
Con 25 años, graduado en la escuela de arquitectura de la Universidad Francisco de Paula Santander (2016), Ascanio ya es famoso por las casas que crea, salidas de su imaginación como piezas mágicas de paraísos encantados.
Cúcuta no le ha dado la oportunidad de ganarse un peso con su profesión, en la que se graduó como uno de los mejores estudiantes de la facultad de arquitectura, donde siempre tuvo matrícula de honor.
Esto no ha sido razón para dejar de perseverar un instante, y fruto de ello acaba de ganarse el I Concurso Internacional InHaus Lab ‘Diseña tu vivienda modular’, que convocó una de las compañías constructoras más importantes y reconocidas de España, Casa InHaus.
“Como no tengo trabajo en Cúcuta, no me quedo quieto... Siempre vivo buscando alternativas que me generen mis ingresos y mi propio bienestar. En esa búsqueda encontré este concurso que acabo de ganar”, dijo Ascanio.
Las condiciones eran crear una vivienda modular para una familia de mínimo cuatro miembros, y a partir de aquí la imaginación empezó a volar, y bien alto, tanto que su diseño fue premiado como el mejor entre los de 170 arquitectos jóvenes de todo el mundo.
El nombre de su vivienda, Casa Slide: La armonía de lo escencial, dio en el blanco, por las características que reunió en el diseño, que genera sensación de libertad. “Las aperturas del diseño buscan alivianar la forma y generar un diálogo constante con el entorno que la rodea”, explica Ascanio.
Pero, además, es una vivienda con muy buenas prestaciones ambientales que generan un menor impacto en el entorno. Eso, precisamente, fue lo que valoró el jurado.
El talento de Ascanio también ha contribuido a que colegas suyos ganen concursos internacionales, como el de mejor construcción de un Spa en Inglaterra, y el de construcción de cabañas en Alemania.
“Mi experiencia la he ido ganando afuera de mi tierra, ya que aquí aún no he contado con oportunidades laborales”, dice.
Él explica que el talento humano de los arquitectos cucuteños es de alto nivel, ‘aunque esto no se compagina con los grandes desarrollos urbanísticos que uno quisiera ver en marcha en Cúcuta, de proyectos que involucren a toda la ciudad, no solo centros comerciales’.
Ascanio va mucho más allá al referirse a situaciones que se dan en la ciudad, como tener la zona franca en todo el centro del mapa. Esto está generando un conflicto muy grande no solo ambiental, sino de tráfico y muchas cosas más.
Si se saca para otra parte, dice, se tiene que plantear bien, para no trasladar los mismos problemas al mismo sitio, debido a los nuevos crecimientos urbanísticos que se van a generar, porque la gente se va a mover también.
