Las directivas del aeropuerto Camilo Daza solicitaron medidas urgentes a las autoridades municipales para alejar el riesgo que representa la presencia de aves carroñeras en el corredor aéreo que emplean las aeronaves que parten e ingresan a este terminal.
El tema se expuso en el consejo extraordinario de seguridad que sesionó en la alcaldía con presencia del alcalde Donamaris Ramírez.
Oralba Álvarez Jaime, administradora del aeropuerto, puso de manifiesto que los aviones se enfrentan a diario a este grave peligro, “especialmente por la presencia de chulos en el aire”.
Aunque no se han presentado emergencias por este hecho, advirtió que se deben adoptar medidas de seguridad inmediatas, dado que hace poco un ave grande chocó contra una aeronave en Bucaramanga y aunque no se presentaron víctimas fatales, el piloto sí perdió uno de sus ojos por el fuerte impacto que recibió en el rostro.Según la funcionaria, la proliferación de aves carroñeras en el espacio aéreo se debe a los criaderos clandestinos de cerdos, gallinas y cabras, entre otros, y al botadero de basura en la vía al corregimiento de Aguaclara y el municipio de Puerto Santander.
Los miembros del consejo de seguridad anunciaron acciones inmediatas para despejar el riesgo que menciona Álvarez, entre ellas, una serie de controles para erradicar la presencia de basuras y los mataderos clandestinos de cerdos, cabras y aves.
Esta misión le fue encomendada a los secretarios de Seguridad y Gobierno, Tubalcail Contreras y Oscar Gerardino, respectivamente, indicó Ramírez. La Policía también se sumará a estas acciones para garantizar el cumplimiento de la ley, dijo el mandatario municipal.
El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Jaime Barrera, y el director del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía (CTI), César Rojas, por su parte anunciaron mano dura para quienes estén desarrollando la actividad de criadero y matadero fuera de la ley.
Cualquier actividad en desarrollo que atraiga las aves como los chulos, debe estar por fuera de la malla del aeropuerto entre 6 y 23 kilómetros, de acuerdo a la característica.
Control a pimpineros
En el consejo de seguridad también se dispusieron controles para frenar la proliferación de ventas de gasolina en pimpinas en aquellas áreas donde en la actualidad se llevan a cabo construcciones de escenarios públicos, como el Paseo Rojo y Negro.
En este sentido, se acordó la destrucción de cambuches y casetas de madera que se levanten en estos espacios. “No es posible que en obras que ni siquiera se han inaugurado ya se observen este tipo de casas, en algunos casos con comodidades como televisión, para la venta informal de gasolina”, dijo Barrera.
