Las 480 familias que habitan en cuatro barrios de la margen derecha del río Pamplonita, en el oriente de Cúcuta, ya dejaron de creerle las promesas a la alcaldía.
Confesaron que están desconsoladas porque cada vez que reclaman las obras de construcción del colector de aguas negras que destruyó la creciente del río y el muro para contener la erosión en unos 500 metros de carretera que colindan con las aguas, siempre les dicen mentiras.
Líderes de esas comunidades conocidas con los nombres de Villa Camila, La Florida, Villa Paola y Palma Real, denunciaron que la convivencia se ha vuelto insoportable por los fétidos olores que producen las aguas negras que circulan paralelo a sus casas y al río.
La emergencia sanitaria ha estado vigente en los últimos cuatro años y no solo contamina el río Pamplonita, sino que también deteriora la salud de las comunidades, “dado que debemos convivir día y noche con olores nauseabundos”, aseguró Nancy Uribe, una vecina de Villa Camila.
Después de tres años luchando por una solución, en abril de 2014 el Juzgado Segundo Civil de Cúcuta falló a favor de las comunidades y le ordenó a la administración municipal emprender las obras necesarias para poner fin a la emergencia sanitaria.
Entre los trabajos ordenados, la Alcaldía debía corregir los problemas de erosión en la margen derecha del río, en una extensión aproximada de 500 metros, y acondicionar un terraplén que sirviera de base para la construcción del colector.
El último plazo para cumplir con la orden del juzgado se venció en marzo pasado.
El secretario de Infraestructura y Medio Ambiente, Juan Carlos Sierra, le dijo a La Opinión que ya se tiene asegurados los recursos para la recuperación de la margen derecha, por $3.888 millones, y para la construcción del colector y la red de aguas servidas la suma de $388 millones.
Explicó que primero hay que recuperar la margen derecha, para poder proceder con las obras del colector.
Sin embargo, no se ha cumplido pese a que en mayo se dijo que las obras las emprendían el 15 de julio.
“Ahora nos salieron con otro cronograma de obras, pero con fecha de apertura a partir de agosto (no se estipuló día), será que se puede creer”, se preguntó Uribe.
