Preocupados, los vecinos de Comuneros denunciaron cómo pese a que la obras de remodelación y adecuación del Paseo Rojo y Negro, por cerca de 5.000 millones de pesos, aún no están concluidas, ya empezaron a dañarse.
La alarma se prendió luego de que dos vehículos de carga se subieron sobre los senderos peatonales del Paseo para hacer el retorno hacia El Zulia, a la altura de la redoma de Claret.
El brusco movimiento de los vehículos hizo que se partieran un tramo de los sardineles y se despegaran varios adoquines que tapizan el Paseo.
“Cuando los carros pasaron, se dieron cuenta del daño que habían hecho y siguieron como si nada”, explicó Roberto Contreras, testigo y vecino. “Tratamos de hacerlos parar para que respondieran, pero los conductores siguieron de largo”.
Los vecinos se resignaron y amontonaron en el piso la estructura desprendida.
“Hasta el momento, no ha venido el contratista de la obra para reparar los daños; ellos no son culpables del incidente, pero esperamos que lo reparen para evitar que el daño crezca”, dijo la vecina Mayerly Mora.
Ante esta situación, Lucy Urón, alta consejera de programas, planes, y proyectos especiales de la Gobernación, dijo que se tendrán que evaluar los daños para determinar a quien le corresponde el arreglo.
“Si el daño se dio por uno de los desvíos que se dieron tras el inicio de las obras de construcción del intercambiador vial de Atalaya, el contratista de esta obra tendrá que responder por los arreglos, Esto es algo que aún no se ha podido precisar”, explicó Urón, e invitó a los vecinos del Paseo a denunciar cualquier tipo de daño en esta obra.
La funcionaria de la Gobernación dio una voz de aliento a la comunidad y dijo que el Paseo Rojo y Negro tiene una póliza de estabilidad por cinco años. Si en ese tiempo la obra presenta algún daño la póliza responderá por ello.
Otra de las situaciones que preocupa a los vecinos del Paseo es la invasión del espacio público.
Los senderos peatonales están siendo utilizados como parqueaderos y puntos de venta de gasolina.
Pese a que hace solo dos semanas la Secretaría de Gobierno desbarató los cambuches de los pimpineros, estos siguen con sus puestos de gasolina. Así mismo, los motociclistas estacionan sus vehículos en el sendero peatonal.
Aunque estaba previsto que el Paseo Rojo y Negro seria entregada a finales del año, aún la Gobernación no ha establecido fecha de entrega de la obra.
La semana pasada, Urón anunció un adicional de 900 millones de pesos en el proyecto para adecuar los escenarios deportivos ubicados en el Paseo.
