Pese a que el año pasado unas 11 familias de Nueva Esperanza, que habitaban zonas de alto riesgo, fueron reubicadas en los apartamentos gratuitos que construyó el Estado, sus antiguos predios siguen siendo habitados.
Esta semana, la Secretaría de Gobierno iniciará los procesos de desalojo y demolición de 11 viviendas identificadas con esta situación.
Oscar Gerardino, secretario de Gobierno, dijo que a principios del año nuevas familias se instalaron en los predios, que debían ser entregados al municipio como áreas de cesión o zonas verdes.
“Reubicamos a unas familias que estaban en riesgo y no podemos permitir que nuevas personas se instalen porqué así nunca acabaremos con esa situación”, explicó Gerardino.
El secretario dijo que en la mayoría de los casos, las personas que reinvadieron los predios son familiares o conocidos de los antiguos residentes.
El proceso de desalojo hace parte del plan contra las invasiones que desarrolla la Alcaldía en la ciudad.
Gerardino dijo que las ranchos serán destruidos para evitar que la situación de invasión se repita en este sector de la ciudadela Juan Atalaya.