Pequeñas soluciones, que hubieran podido aplicarse hace años le están dando un aire nuevo al tráfico automotor de Cúcuta y en sectores en los que movilizarse en horas pico era toda una odisea.
Bastó con la instalación de unos cuantos hitos y taches para que desaparecieran como por encanto los trancones y se disminuyera el riesgo por accidentes de tránsito, que era una solución que venían reclamando con insistencia los vecinos de la avenida tercera (San Luis), la calle 17 (La Playa y La Cabrera) y la calle 11 entre avenidas 14 y 15 (Miraflores).
“Lo que hicimos fue interpretar las necesidades de la gente y se procedió con unos cambios técnicos”, dijo el director de Tránsito, coronel Carlos Villadiego.
Para llevar a cabo el procedimiento, además de la concertación con los vecinos, también se adelantaron estudios de tráfico en cada uno de los sectores blancos de los cambios, dijo Villadiego.
En la calle 17 y en Miraflores se puso fin a una racha de accidentes de tránsito en los que los mayores afectados eran los motociclistas y los peatones, dado que en las vías que se intervinieron no se contaba con demarcación de ninguna especie que ayudara a la orientación del tráfico automotor.
José Marín, dirigente comunal de Miraflores, precisó que en el tramo de la avenida 14 entre las calles 10 y 11 a diario ocurrían tres accidentes por la imprudencia de los conductores y también porque no se contaba con señales que alertaran a los coductores sobre quién llevaba la vía.
Pero quizás en donde se produjo el mayor impacto fue en las avenidas tercera y segunda de San Luis, por las que se movilizan en promedio diario 40 mil automotores. Allí ahora el tránsito fluye sin obstáculos y los tiempos de recorrido se disminuyeron de 15 a cinco minutos, aseguró el conductor de transporte público, Julián García.
También se habilitó el retorno en el tramo de la avenida Los Patios-Glorieta San Mateo, clausurado desde hacía más de ocho años, y se puso orden al tránsito en la glorieta La Soberanía.
La Opinión
