Ana María Quintero, 22, debe recorrer todos los días a pie un tramo de tres kilómetros para acudir a sus clases de derecho en la universidad Simón Bolívar.
Ella vive en la parte alta del barrio Santo Domingo, en el sur de Cúcuta, y la travesía la debe hacer obligada ante la falta de transporte público permanente en su sector.
Esta situación la obliga también a emplear el transporte informal que está a cargo de mototaxistas que llegan allí desde barrios cercanos. Sin embargo, esto lo hace cuando tiene los 3 mil 500 pesos que le cobran los mototaxistas. Cuando no, debe caminar.
En otro barrio limítrofe al de Quintero, en Alfonso López, Luis Humberto Díaz, miembro de la junta de acción comunal, asegura que allí solo llegan busetas cada hora, de la ruta que cumple la empresa Trans-Guasimales, y solo hasta al atardecer, porque después de las 6 dejan de pasar y todos deben caminar si necesitan desplazarse al centro o a otro sector de la ciudad.
Fabiola de Vera, residente en el barrio Cuberos Niño, también se queja de no contar con el servicio de bus urbano en su barrio, razón por la cual sus dos hijos deben caminar unos tres kilómetros hasta el colegio Gremios Unidos que funciona en la calle 15 entre avenidas segunda y tercera.
El presidente de Asojuntas de la Comuna Diez, Jair Díaz Ardila, aseguró que por este mismo problema están afectados vecinos de barrios como Circunvalación, Magdalena, Santander, San José, José Antonio Galán, Camilo Torres, El Porvenir, el sector de la Tomatera, entre otros del sur de Cúcuta.
Dijo que ya completan seis años sin servicio de transporte público y el mismo tiempo solicitando sin éxito a la Alcaldía que lo haga cumplir.
Reclamamos el derecho a la igualdad al alcalde, César Rojas, porque así como hay transporte en las otras comunas, nosotros también tenemos derecho a tenerlo, dijo el dirigente comunal.
Luis Díaz, miembro de la junta de acción comunal de Alfonso López, recriminó que ante la ausencia de rutas de bus urbano, los piratas cobran tarifas que se salen del alcance de sus economías.
Por ejemplo, “cobran tarifas como si fueran taxis y así la gente prefiere caminar a subirse a una moto pirata”, dijo.
Omaira Rueda, ama de casa del sector de la curva Pelelojo, el más apartado del centro en la zona sur, denunció que el que no tenga para pagar lo que piden los piratas debe resignarse a caminar, así sea de noche y en medio del peligro de los ladrones.
En la Comuna 10, según cálculos de los empresarios de transporte, hacen presencia unos 100 mototaxistas.
Anuncian bloqueo
Papás y mamás de la zona sur amenazaron con ir a las vías de hecho para exigir de la Alcaldía la prestación del servicio de transporte público, que atienden Transguasimales y Cotransfonorte, pero con frecuencia de una hora y solo hasta las 5 p.m.
El Área Metropolitana señaló que las empresas que tienen las rutas autorizadas deben cumplir con sus recorridos hasta la noche, de lo contrario se harán acreedoras a sanciones.
En la Comuna 10 hay una buseta por cada diez mil habitantes, lo cual es ridículo e injusto, dijo Ana de Dios Monroy, de Alfonso López, quien manifestó que la decisión es salir a bloquear vías para que la Alcaldía aporte soluciones.
Alejandro Gómez, empresario de transporte, dijo que el problema en la comuna 10 es el transporte informal, que las autoridades no han querido erradicar.
