Los intentos de saboteo para impedir que la marcha pro Cínera prevista, no funcionaron. Los organizadores de la protesta, a la postre, la llevaron a cabo con la participación de unas cinco mil personas venidas de cerca de 50 veredas de cuatro municipios.
La consigna desplegada en carteles y pendones exhibidos a lo largo del cordón humano que partió desde la plaza de banderas era tan contundente como la decisión de ir hasta las últimas consecuencias, inclusive por encima del saboteo: ¡El Cínera, sí y ya!
Por ello, cuando los promotores estuvieron cara a cara con el gobernador, Edgar Díaz, le presentaron un pliego de petición de 10 puntos en el que dejaron sentada su posición frente al proyecto del acueducto metropolitano por bombeo, el cual se encuentra en fase de ingeniería de detalle y ad portas de ser contratado.
La región tiene derecho a un suministro de agua seguro, confiable y económico, con cobertura rural y urbana. En este sentido, los promotores de la marcha exigieron a Díaz detener el avance del proyecto de acueducto metropolitano. También que se evalúe la sostenibilidad socioeconómica y ambiental del mismo.
Otro de los puntos señala que se debe consultar a las empresas y países que han mostrado su interés por participar en el proyecto del embalse Cínera, para que se estructure un esquema más apropiado para la región.
Andrés Hoyos Arenas, coordinador del movimiento pro Cínera, dijo que en las actuales condiciones ambientales de la región, una propuesta que va a garantizar el suministro de agua tanto al sector rural como urbano del área metropolitana es el embalse del Cínera.
“El acueducto metropolitano, tal como está planeado, va a tener unas repercusiones económicas sobre los usuarios, dados los altos costos que demandará la energía que se necesita para el bombeo, algo que no sucederá con el embalse por gravedad”, dijo Hoyos.
En esto coincidió el senador del Polo, Jorge Enrique Robledo, al señalar que el clamor de las comunidades debe ser atendido por el Gobierno Nacional. “No hay duda de que el mejor acueducto debe abastecerse con agua que llegue por gravedad, es decir, con energía gratuita, como el que tomaría las aguas de la represa del Cínera”.
Este proyecto –dijo Robledo- permite acumular miles de millones de metros cúbicos de agua, lo que asegura el suministro hasta en el más fuerte de los veranos.
La líder comunitaria de Aguaclara, Patricia Cardona, dijo que el acueducto metropolitano es el error más grande que se va a cometer, pues en vez de beneficiar al usuario lo atropellará con altas tarifas.
En el Concejo de Cúcuta, en reciente foro sobre el acueducto metropolitano se concluyó que la alternativa de construir una estación de bombeo en el río Zulia para mandar agua cruda hacia las plantas de tratamiento Carmen de Tonchalá y El Pórtico no es considerada la fórmula para garantizar el suministro del líquido a largo plazo al área metropolitana.
Para el acueducto metropolitano ya hay una bolsa de recursos por $320.000 millones. Hoyos dijo que una primera fase del embalse Cínera solo costaría 400 mil millones y ello daría una solución definitiva al problema del agua.
