Hace por lo menos 50 años Doris Angarita no jugaba la golosa. Sin embargo, se quitó los zapatos y empezó a brincar en un solo pie para enseñarle a su nieto cómo es el juego.
Cada brinco representaba una sonrisa suya y una carcajada del pequeño Antony que atento observaba cómo su abuela hacia equilibrio para no poner los dos pies en el suelo o pisar la raya.
“Esta es una experiencia única, nunca imaginé revivir estos juegos a mi edad”, dijo emocionada la mujer de 58 años. “Me transporté por unos pocos minutos a mi infancia”.
En otro extremo, la familia Leal Sánchez se acomodaba para cantar rondas infantiles.
“Juguemos en el bosque mientras que el lobo no está... ¿lobo está?”, cantaban Paula, Gisell, y María José, agarradas de la mano de su madre Angelmira.
El padre les seguía el juego al ritmo de la ronda infantil —me estoy bañando...— les contestaba con voz gutural.
“Este era uno de mis juegos favoritos de niño y nunca lo había jugado en familia. Es una experiencia muy buena para todos nosotros”, dijo Leal, mientras se alistaba para pasar al siguiente nivel de juego.
“Papi, vamos para los caballitos”, le dijo María José, 4 años, mientras señalaba a cuatro de sus compañeros de clase brincando obstáculos en caballos de madera en compañía de sus progenitoras.
“Este caballo es indomable”, decía en medio de risas una de las mamás mientras intentaba cruzar una pista de obstáculos con el animal de madera y tela.
“Hágale, mami, apúrele, para que gane”, le decía ansioso su pequeño para relevarla en el circuito.
Apenas la mujer llegó al punto de inicio su hijo, de 4 años, se montó en el caballo para completar la pista.
Al final la recompensa fue un beso y un abrazo familiar.
Por su parte Mariela, Marta y Carmen, brincaban en hilera para esquivar el balón que sus hijos le tiraban con el ánimo de eliminarlas del juego.
Así se vivió la jornada ‘Mi aula un espacio para jugar en familia’, organizada por el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) Trigal de la Felicidad del Instituto Colombiano de Bienestar familiar (Icbf), operado por Comfanorte.
Con la jornada de encuentro familiar se busca reforzar los lazos de amor, comprensión y tolerancia entre padres e hijos, señaló Milena Trillos, coordinadora del CDI.
Durante la semana se realizaron diferentes actividades con los niños menores de cinco años del Trigal del Norte, Toledo Plata, Brisas de Molinos, entre otros sectores.
Esta tarde se culminará la semana familiar con una celebración cultural y artística en el CDI.
*Jennifer Rincón Peña
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