Imagínese intentar examinar cada centímetro de su propia espalda, la parte posterior de sus piernas o esos ángulos imposibles donde el ojo humano no llega. Ahora súmele a esa limitación física los tediosos meses de espera que suele tomar conseguir una cita con un dermatólogo o un oncólogo en el sistema de salud tradicional. Esa angustiosa brecha de tiempo, que en el diagnóstico del cáncer puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, es exactamente lo que un equipo de investigadores en Norte de Santander está a punto de cerrar.
El proyecto se desarrolla en el Distrito de Conocimiento e Innovación de la Universidad Simón Bolívar, específicamente desde el Grupo de Investigación e Innovación en Ingenierías Aplicadas (GI3A) del Centro de Investigación en Estudios Fronterizos (CIEF), en Cúcuta, una tecnología que promete revolucionar el diagnóstico médico. Se trata del "Sistema integrado de observación corporal para diagnóstico médico asistido por imágenes", un dispositivo mecánico y térmico diseñado para leer el cuerpo humano como un mapa detallado.

La invención, liderada por Anderson Flórez Fuentes, profesor del programa de Ingeniería de Sistemas de la Unisimón y doctor en Ciencias de la Ingeniería, no es una cabina médica tradicional. Consiste en un dispositivo giratorio equipado con un acople de entre 9 y 12 cámaras térmicas y de alta precisión. Al rotar alrededor del paciente, este sistema utiliza visión artificial para detectar anomalías visibles y térmicas —como las que produce el cáncer de piel— sin emitir radiación dañina ni tocar a la persona.
"El proyecto nace por la necesidad de poder hacer una implementación correcta y un análisis completo del cuerpo", relata el profesor Flórez, quien subraya que esta herramienta servirá como un poderoso primer diagnóstico para apoyar a los especialistas médicos, agilizando las decisiones clínicas.
De Cúcuta para el mundo
Que esta patente se esté desarrollando en Cúcuta no es un dato menor. La Universidad Simón Bolívar lleva 27 años creciendo junto a la región nortesantandereana, demostrando que la investigación y el conocimiento son, hoy por hoy, los mejores productos de exportación de la frontera. Este dispositivo está pensado directamente para impactar la calidad de vida de los cucuteños, brindándoles acceso a tecnología de punta que mitigará las demoras del sistema de salud local.
El desarrollo cuenta con el músculo investigativo de un equipo binacional. Por la Universidad de Guanajuato (México), participan los doctores Everardo Vargas Rodríguez, Teodoro Córdoba Fraga y Rafael Guzmán Cabrera. Mientras tanto, en Cúcuta, la patente toma forma gracias a los ingenieros de la Unisimón: Johel Rodríguez, Yaritza Martínez, Mary Carlota Bernal, el profesor Pablo Ríos y el estudiante de Ingeniería Mecánica, Carlos Daniel Jaimes, pieza clave en el montaje y los cálculos de rotación.
Más allá de la piel
Aunque el proyecto inició enfocado en el cáncer de piel (tema central de la tesis doctoral de Flórez), el horizonte es mucho más ambicioso. El equipo ya proyecta que el dispositivo evolucione para rastrear, mediante imágenes térmicas, patologías próximas a la piel como el cáncer de mama.
Además, las fronteras de esta tecnología ya se están expandiendo hacia la biomecánica. "Incluso estamos haciendo un proyecto con el programa académico de Fisioterapia de Unisimón, que actualmente que está aprobado, y empezamos a hacer la detección de anomalias médicas por medio de marcha de personas y fotos fijas, médicas como detección de escoliosis y diferentes tipos de anomalías que son detectadas con visual artificial", detalla el investigador.
Por ahora, debido a las estrictas normativas nacionales e internacionales que regulan los dispositivos médicos que interactúan directamente con humanos, el proyecto avanza en fases de prueba por separado y consolidación de la patente. El siguiente paso en el Distrito de Conocimiento e Innovación será encontrar cooperantes estratégicos para el ensamble final del dispositivo y trabajar de la mano con las facultades de Ingenierías y Ciencias de la Salud de la universidad.
Cúcuta ya no es solo una ciudad de comercio fronterizo; se está consolidando como un epicentro de soluciones científicas, señaló el vicerrector de Investigación, Extensión e Innovación de la Universidad Simón Bolívar (Unisimón) es Luis Eduardo Ortiz Ospino, quien visitó el Campus Cúcuta de Unisimón para reafirmar el compromiso de la ciencia, la investigación y la Institución de Educación Superior con el desarrollo de la región nortesantandereana.

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