Han pasado cinco meses desde que un grupo de jóvenes de Valles del Rodeo se tomó un lote destinado para la construcción de un polideportivo.
Alegando no tener un sitio donde meterse con sus familias armaron sus ranchos en medio de una calle y formaron su propio asentamiento, conformado por unas 70 familias.
Una de las curiosidades de la joven invasión es que cerca del 80 por ciento de sus ocupantes no superan los 30 años. Todos se conocen y jugaron alguna vez fútbol en el lote que los alberga.
“La Policía vino los primeros días pero por acá nadie se ha vuelto a asomar”, dijo uno de los jóvenes. “Hemos resuelto como podemos la ausencia de servicios públicos”.
Cómo carecen de red de acueducto de abastecen de una tubería vecina. Para poder tener luz se colgaron de un poste de energía y crearon una arcaica red de alcantarillado.
Solo un vecino tiene baño, por lo que deben hacer fila para poder usarlo. Cuando este está trabajando deben acudir a los vecinos de Valles del Rodeo. Una manguera a la intemperie les sirve de ducha.
Las mujeres cargan los baldes de agua hasta sus cambuches para bañarse y algunos hombres lo hacen al aire libre, eso si, con la ropa puesta.
En algunas ocasiones, la alimentación al igual que los baños es comunal. En una olla grande preparan desde sancochos hasta bienestarina para los cerca de 100 niños que allí residen.
La comunidad de la naciente invasión aseguran que no han recibido notificación alguna de desalojo y pidieron a la Alcaldía tenerlos en cuenta para subsidios de vivienda, ya que la mayoría es desplazado.