Mientras los vendedores informales insisten en su propuesta de regular el espacio público para continuar presentes en calles y andenes, la alcaldía les recordó que esto no será posible, porque la ley lo impide.
La secretaria de Gobierno, Adelaida Ontiveros, fue enfática en señalar que en los diálogos que reanudó con los informales no se va a negociar el espacio público.
Dijo que un primer acuerdo con los representantes de las asociaciones de informales se concertó adelantar una caracterización de esa población, mediante un censo que permitirá conocer cuántos y quiénes hacen presencia en el espacio público.
La funcionaria aclaró que el censo no es para repartir espacios por metros ni para decir quiénes se quedan en los andenes y en las vías. “No, esto lo que nos va a indicar es si la cantidad de vendedores callejeros nos caben en los locales que están disponibles en los centros comerciales Oití, Las Mercedes, el Bazar de la sexta y en la Nueva Sexta de Cenabastos”, explicó.
Ontiveros dijo que el desalojo del centro y zonas donde el espacio público esté invadido no se detendrá.
“Vamos a seguir liberando andenes y parques, no hemos parado como dicen los vendedores”, afirmó la funcionaria municipal.
La propuesta de los invasores
Al tiempo que se mostraron optimistas por la apertura de los diálogos con la alcaldía, voceros de los invasores del espacio público dijeron estar esperanzados en alcanzar un acuerdo para seguir en las calles.
“La propuesta es que los vendedores se puedan instalar en los andenes de manera organizada, en puestos de un metro con 20 centímetros, unos 40 vendedores informales por cuadra”, dijo César Valencia, revisor fiscal de la Asociación Sindical de Vendedores Ambulantes de Cúcuta (Asovicut).
El sindicalista manifestó que esto se haría de manera concertada con los vendedores y con la alcaldía.
El personero, Orlando Puentes Valderrama, quien conoció la propuesta, dijo a los informales que en la reunión que se llevará a cabo hoy con Gobierno se aspira a analizar en profundidad el tema.
Según los vendedores, esta regulación es avalada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y se puede aplicar en aquellas zonas del país con problemáticas grandes de informalidad, “como ocurre en Cúcuta”.
Ontiveros dijo ayer que la regulación que plantean los vendedores no se puede dar, “porque el espacio público es de los ciudadanos”.
Los sitios
Para la reubicación de los vendedores informales, la alcaldía dijo que hay disponibles unos 560 locales repartidos en los centros comerciales Oití, Las Mercedes, el Bazar de la Sexta y la Nueva Sexta de Cenabastos.
En el último pronunciamiento que hizo la alcaldía sobre el tema se dijo que en estos sitios los informales solo tienen que pagar dos mil pesos diarios, que corresponden a derechos de condominio.
Sobre el particular, Asovicut mencionó que en ninguno de los centros comerciales hay garantías para que los vendedores puedan sostenerse. “No tenemos plante, mucho menos para pedir crédito a un banco”, dijo César Valencia, revisor fiscal de esta organización.
