Expuestos al peligro, así están los peatones que se movilizan por los sitios donde se construyen edificios en la ciudad, porque los responsables de esas obras no tienen habilitadas las medidas de seguridad ni los andenes para su segura movilidad.
Los casos se repiten en casi todas las construcciones, lo que deja en evidencia la omisión de las secretarías de Planeación y Gobierno del municipio, al no obligar a los constructores a disponer los mecanismos que ordena la norma para facilitar la movilidad a los peatones, como espacio suficiente para caminar, cubiertas y vallas que los proteja de la caída de objetos o de ser embestidos por los carros.
Tampoco en la mayoría de construcciones existe señalización que les advierta a los peatones por donde deben movilizarse.