El lateral de una vía, una esquina, un poste, un puente, la pared de un vecino que no dice nada, un separador, un canal de agua de lluvias, o un andén. Cualquiera es el sitio predilecto para aquellos ciudadanos sin consciencia que prefieren lanzar los desechos a la calle. Día a día, son más los espacios que no han terminado de limpiar, cuando a los minutos ya están llenos nuevamente de basura.
En Cúcuta, caminar por cualquier calle y no tropezar con una bolsa de residuos es una proeza. Según estudios de la Alcaldía para la aplicación del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Pgirs), hay más de 52 focos de basura en la ciudad que son considerados como críticos. Además, se consultó a algunos ediles de las 10 comunas, y agregaron otros 23 sitios.
El problema se ha convertido en todo un círculo vicioso que comienza cuando se irrespetan los horarios de recolección de desechos y los vecinos sacan las bolsas antes de la hora establecida. Como consecuencia de ese irrespeto a los horarios, los indigentes encuentran recipientes repletos de desechos, y con suficiente tiempo para romperlos y sacar lo que les interesa o simplemente regar el contenido, dejan un basural donde antes solo había una muestra de descuido de algun vecino.
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Los barrios de las comunas 1, 6, 5, 7 y 10 son los que más basureros tienen. En el estudio se indica que solamente los barrios de la comuna 6 presentan 13 espacios críticos.
En estos sectores se encuentran escombros de todo tipo; sin embargo, Panamericano se ha convertido en un botadero para industriales: allí se encuentran desechos de plásticos y neumáticos.
En la comuna 5 hay unas 10 zonas críticas convertidas en botaderos. Diego Mendoza, edil de esta comuna, explicó que hay sectores más vulnerables que otros, como por ejemplo la avenida que va desde la redoma de la Terminal en Sevilla hasta la redoma del aeropuerto.

Las laterales de las vías son las más afectadas por la inconciencia de los ciudadanos. En El Bosque y Prados del Norte hay espacios de hasta 22 metros cuadrados afectados, precisa el estudio.
La comuna 7 presentó siete barrios con basureros improvisados. La mayoría de los desechos hallados son residuos ordinarios.
Sin embargo, los ediles de esta comuna indican que se está presentando el problema de matorrales hacia la malla que separa al barrio Buenos Aires de Brisas de la Ermita. Explican que son matorrales de hasta nueve metros de ancho, que hacen intransitable el área.
Mientras, en la comuna 1 hay 7 zonas. Una de las más problemáticas es el centro de Cúcuta, donde los comerciantes lanzan sus desperdicios a cualquier sitio: andenes, calles, plazas ubicadas en los alrededores de los establecimientos comerciales y separadores.
Hay otras zonas que no fueron contabilizadas dentro de las comunas, pero que se suman como focos críticos de basureros a cielo abierto. Por ejemplo, el anillo vial en la zona occidental, en varios sectores; algunas zonas del malecón, en la vía a San Faustino, así como el canal Bogotá en varias intersecciones hay grandes depósitos de desperdicios; también, en la zona franca, y frente al patinódromo, y el kilómetro 5 vía Puerto Santander.
Y así se acumulan los lugares, porque el problema de los botaderos a cielo abierto es una adicción de factores que empieza por el hecho de lanzar la bolsa de basura en el primer poste que el ciudadano encuentra, y termina por el hecho de la aplicación definitiva de todos los programas del Pgirs. La conciencia ciudadana debe prevalecer para darle una solución a la problemática.
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Pgirs en la ciudad
Según la Secretaría de Planeación de la ciudad, los diseños del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Pgirs) en Cúcuta ya están listos. “Para el nuevo marco formativo sobre la prestación del servicio de aseo público ya están los estudios, y nos vamos a preocupar por el proceso de contratación para la implementación de algunos programas, porque este plan es muy amplio”, dijo la secretaria Lilia Reyes.
La ciudadanía espera que este 2018 sean cada vez menos los botaderos a cielo abiertos que observan en las calles y avenidas.
Para el edil de la comuna 4, Alfonso Parra, lo importante es que las empresas prestadoras del servicio instalen canastas antibandálicas en las distintas comunas para mejorar el problema del taponamiento que ocasionan estas basuras en los acueductos fluviales.
