Pálida, sin pronunciar palabra y con mirada de alivio, Gloria Jauregui salió en una camilla de la olorosa pesadilla que vivió las últimas 24 horas en un caño en el barrio El Reposo.
Mientras los rescatistas del Cuerpo de Bomberos Voluntarios la sacaban del caño de aguas negras, de tres metros de profundidad, con la voz quebrantada y llena de agradecimiento solo pudo pronunciar su nombre y decirles que llevaba varias horas atascada en esa podredumbre.
Los rescatistas la encontraron semidesnuda. El pantalón estaba a la mitad de los pies y solo traía brasier. Un vecino de El Reposo sacó de inmediato una camiseta para arroparla.
Cuando los bomberos intentaban sacarla del abismo, a unos 400 metros de la parte plana de El Reposo, la noticia de la mujer que había sido encontrada en el caño había corrido por todo el barrio.
Decenas de personas se amontonaron a un lado del cerro para ver si la mujer era conocida. Una máquina de rescate y cinco bomberos fueron necesarios para movilizar a Jauregui.
El rescate
El rescate duró cerca de hora y media. Los vecinos ayudaron a los rescatistas a cargar el cuerpo ya que el terreno era bastante rocoso y escarpado.
“La señora, que tiene entre 45 y 50 años, presentaba síntomas de deshidratación e hipotermia, y estaba en posición fetal. Calculamos que llevaba cerca de 24 horas en estas condiciones”, dijo el cabo Jesús Laguado, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios.
“Pedimos la ayuda de la Defensa Civil, pero ellos están en los albergues y no fue posible su intervención”, explicó el cabo. “La ayuda de la comunidad fue vital en este caso”.
La mujer recibió los primeros auxilios al pie del caño y fue necesario inmovilizarla, ya que sus extremidades no le respondían. Tras el rescate, fue trasladada en una ambulancia al Hospital Universitario Erasmo Meoz para su valoración.
“Minutos después del rescate, Jauregui dijo que vivía en El Contento con un hijo. No pudo explicar cómo llego hasta este lugar.
Unos niños la encontraron
”Vecina, vecina, venga y mire, que en el caño tiraron un muerto”, alertaron a Juliet Vanegas un grupo de niños que venían de jugar en la parte baja del barrio.
Vanegas corrió de inmediato al lugar y vio el cuerpo inmóvil de una mujer. Desde la orilla del caño pudo ver que el cuerpo se movía.
“Los niños siempre bajan hasta el caño a buscar chatarra, pero esta vez se encontraron a esa pobre señora. Si ellos no hubieran avisado la suerte de esa mujer abría sido otra”, explicó la mujer aparentemente nerviosa.
Próspero Molina, 86 años, fue otro de los primeros vecinos en tratar de auxiliar a Jauregui. Como pudo bajó por el barranco y trató de darle aliento a la señora, pese a que no sabía si aún estaba con vida.
Molina avisó a unos vecinos de la parte alta lo sucedido y estos se encargaron de llamar la ambulancia y a los Bomberos. Nadie se explica cómo esta mujer pudo haber llegado hasta este tramo agreste y rocoso.
Esta es la primera vez que se presenta una emergencia de este tipo en El Reposo, barrio que colinda con Rudesindo Soto, en la comuna 9.
