El caso de la niña Ambar Sared Román Serrano, de 9 años, paciente de la empresa Ecopsos, no deja de sorprender a familiares y voceros de los sindicatos de la salud de Norte de Santander.
La paciente sufre del síndrome nefrótico, que no es otra cosa que el deterioro de sus riñones y de las glándulas suprarrenales. Ella retiene líquidos y su cuerpo se inflama cada vez que tiene una recaída. Su estado de salud es grave y debe ser tratada en un centro médico de cuarto nivel por especialistas pediatras en nefrología, de manera inmediata.
Así lo determinó el Juzgado Noveno Civil Municipal en un incidente de desacato que le notificó el pasado 6 de junio al representante legal de la EPS Ecopsos Cúcuta, para que se le proceda a brindar el tratamiento a la menor de edad, ya que su estado de salud es grave y su vida peligra.
En este misma orden, se le ordena a la empresa prestadora de salud que le suministre los medicamentos, estén o no incluidos en el Plan Obligatorio de Salud (POS).
No obstante este llamamiento de la justicia, la niña no recibió la respuesta inmediata que exigió el citado juzgado, dado que en un principio Ecopsos les notificó a sus familiares que le daría la cita en el hospital Simón Bolívar, de Bogotá, después del 26 de junio, hecho que no se dio.
Tras el reclamo de Francy Jackeline Serrano, madre de la menor, la entidad cambió la cita para el centro médico Fresenius Medical Care, para el próximo 28 de agosto, es decir, dos meses y medio más tarde que lo ordenado por el Juzgado Noveno Civil Municipal.
Serrano denunció que la vida de su hija está en peligro, dado que su salud se deteriora con el paso de los días.
Solicitó a la superintendencia nacional de salud que intervenga cuanto antes para que se pueda acelerar el tratamiento de su hija en Bogotá, como lo ordenó el juzgado y el médico tratante.
Los padres de la menor viven en Cúcuta con sus hijos en condición de desplazados, “y ni siquiera esto ha valido para que la EPS proceda con la atención de mi hija como lo ordena la ley”, dijo Serrano.
En la respuesta al incidente de desacato que le dirigió Ecopsos al juzgado, señala que la entidad ha cumplido con todos los servicios de salud en el tiempo indicado y de conformidad con lo que le compete, según la ley.
Aristides Hernández, presidente de Anthoc Norte de Santander, dijo que mientras las EPS y la Superintendencia Nacional de Salud sigan en manos de los políticos, muchas muertes seguirán reportándose por la desatención en los servicios de salud.
