Con un fuerte saludo recibió el alcalde Felipe, de 3 años, a quienes visitaban el Palacio Municipal. Alzando las manos hablaba de sus obras a favor de los niños mientras invitaba a pasar a su despacho.
La entrada estaba custodiada por un policía y un militar de 3 años. Al ingresar al recinto se podía observar la tesorería, la secretaría privada y la secretaría de Hacienda.
El pequeño alcalde, que representaba a Donamaris Ramírez en una mini Cúcuta construida en el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) Nuevo Amanecer en Torcoroma, terminó su discurso y admitió que solo le gustaba ser un alcalde de niño; de grande, prefería vestir de médico.
En el salón de al lado se podía leer: Hospital Universitario Erasmo Meoz. Allí, en diferentes cubículos, médicos generales, enfermeras jefes, y cirujanos atendían a sus pacientes.
La doctora Sarita, 3 años, le tomó la tensión a una de sus compañeras, le hizo nebulizaciones, la inyectó y le recetó vitaminas. Su diagnóstico: tos.
“¿Cuál es el siguiente paciente?”, preguntaba muy metida en su papel. Cuando grande quiere ser médica de verdad.
El siguiente escenario, arreglado con material reciclable por padres y profesoras del CDI fue el Cúpula Chata, donde el gobernador Édgar Díaz, y la gestora social del departamento Laura Cáceres, de 4 años, dieron una entrevista a una periodista tan grande como ellos.
“Señor Gobernador, cuéntenos cuáles han sido sus proyectos para la primera infancia”, preguntaba Dana, sin soltar el micrófono ni titubear ante la cámara.
El parque Santander también fue representado en la Cúcuta infantil. Había gitanas de 4 años que leían la mano, vendedores de mango de 3 años, y estatuas humanas de menos de cinco años.
Cada personaje sabía de memoria su escena y actuaba sin ningún reparo. El lustrador de zapatos cobraba su trabajo, el niño posaba en su caballo de madera para la lente de los fotógrafos, y los policías controlaban el tráfico.
Jenny González, coordinadora del CDI, del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), operado por ComfaOriente, dijo que esta estrategia hace parte del proyecto ‘Visitando y jugando mi ciudad voy explorando”, que busca que los niños reconozcan su ciudad, sus dirigentes y los diferentes actores de los sitios públicos.
La exposición se extenderá hasta la próxima semana y esta abierta para los 396 niños del CDI.
*Jennifer Rincón
