Esa fue la propuesta que el profesor Solmar Ben-Hur Sepúlveda Blanco les hizo a los padres de familia de 350 estudiantes de cuarto, quinto y sexto del colegio Minuto de Dios Policarpa Salavarrieta, en Valles del Rodeo.
Sepúlveda buscaba que los progenitores motivaran y apoyaran a sus hijos a recuperar los logros perdidos en el área de ciencias sociales.
Al principio, la invitación no fue vista con buenos ojos. Los padres alegaban no tener tiempo para asistir a las clases y los hijos temían resolver los talleres con el papá o la mamá al lado.
Sepúlveda les dio solución a esos inconvenientes. Concertó con los acudientes que las clases iban a ser una hora cada sábado, y calmó a sus alumnos con el argumento de que sus padres iban a ayudarles en los talleres y estarían en su posición de estudiantes.
“Fue un proceso lento, pero muy ambicioso. Buscaba que con esta estrategia recordar que la educación es un compromiso que inicia en casa y finaliza en ella”, explicó Sepúlveda. “Muchas veces los padres descargan la responsabilidad educativa en los profesores y la educación es una tarea compartida”.
Aunque la asistencia de los padres era requisito para el desarrollo de las guías de recuperación, el profesor Solmar, aspira a que ese acompañamiento sea voluntario.
“En el último encuentro vi con alegría que dos niños llegaron con mamá y papá, cuando el compromiso es ir con uno de los dos. Eso me da a entender que los padres se están interesando en estos procesos”, dijo el docente.
¿Estaría usted dispuesto a acompañar a su hijo en clase para que recupere las materias perdidas?, o mejor aún, ¿se comprometería a hacer las tareas que el maestro le deje a usted para la próxima clase?
Otro de los puntos a favor de la estrategia de aula ‘guía para la educación personalizada’, es que los padres van aprendiendo con sus hijos.
“Muchos no sabían cómo se hace un mapa conceptual y acá les enseñamos, además repasan geografía”, comentó Sepúlveda.
Además, las guías contienen tareas que deben resolver los padres en casa, lo que hace que ellos y sus hijos se sienten en el comedor a preparar la tarea pendiente.
“Buscamos que los padres no solo hagan acompañamiento en las recuperaciones sino que estén constantemente ayudando y asesorando a su hijo en las tareas”, dijo el profesor.
Sepúlveda adelanta la estrategia educativa desde el año pasado, y tras un análisis de resultados, concluyó que las clases en familia hacen que se disminuya en un 45% el número de estudiantes en riesgo de perder la materia.
