El pasado 19 de agosto el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decidió cerrar la frontera con Norte de Santander, desde entonces la gasolina que se vendía por pimpinas aumentó su valor en un 50 por ciento, y los cucuteños empezaron a hacer cola en las estaciones de servicio.
Al estar cerrada la frontera y aumentarse los controles contra el contrabando, la venta ilegal de combustible se cayó casi en su totalidad, y la congestión en las bombas autorizadas de gasolina se hizo notoria.
Los habitantes de Cúcuta pasaban hasta 3 horas haciendo colas. 5 cuadras de vehículos en filas que se peleaban un puesto para poder adquirir combustible para sus vehículos.
Por tal motivo, el alcalde de la ciudad, Donamaris Ramírez, determinó que las estaciones tendrían que cumplir la orden presidencial de mantenerse abiertas 24 horas. También el Gobierno Nacional aumentó el cupo subsidiado, con el fin de tener combustible para todos y reducir esas largas filas que congestionaban las calles.
Sin embargo, las colas continuaban inundando las calles de Cúcuta, y fue por eso que el pasado jueves, Ramírez tomó como nueva determinación aplicar pico y placa para ‘tanquear’ los vehículos.
A partir de hoy, aquellos vehículos que requieran combustible tendrán que esperar el día que les corresponde.
Pico y placa
Lunes: placas terminadas en 0-9; martes: 7-8; miércoles: 5-6; jueves: 3-4; viernes: 1-2; sábado: 6-7-8-9-0, y domingo: 1-2-3-4-5.
Además, se estableció que solo se tanqueará dos veces por semana y que tendrán unos límites de consumo.
Automóvil: $50 mil; camionetas: $80 mil; motos: $15 mil; buses de servicio público: $70 mil.
Los taxis y buses de servicio público, domiciliarios (acreditados) y carros escolares no tienen pico y placa.
