El evidente acaparamiento de combustible nacional que promueven particulares y pimpineros en el área metropolitana estaría echando al traste con los planes diseñados por las autoridades para mantener el orden y garantizar la demanda local de gasolina.
Los reporteros constataron esta irregularidad en recorridos por Los Patios, Villa del Rosario, El Escobal, Los Libertadores, alrededores de Cenabastos y el canal Bogotá.
En estos sectores fueron vistos varios carros particulares y hasta motos en pleno descargue de gasolina en pimpinas, la cual es vendida luego al público en las calles a 8 mil y 9 mil pesos el galón.
Esto sucedió cuando se creía extinguida la venta informal de gasolina en pimpinas y en momentos en que las estaciones de gasolina Mis Amigos y La Floresta no vendían gasolina al público por no tener reservas en sus tanques.
La conclusión que queda, según el secretario de Tránsito y alcalde encargado, coronel Carlos Villadiego, es que el fenómeno del pimpineo no se ha erradicado del todo: “gasolina de contrabando sigue ingresando a la ciudad, no en las mismas proporciones que antes del cierre de la frontera, pero sigue entrando”.
En efecto a lo largo de la avenida Demetrio Mendoza, el Canal Bogotá y los alrededores de Cenabastos la gasolina que se ofrecía ayer al público en las ventas de los pamplineros era de Venezuela, mientras que en la avenida Los Libertadores y las autopistas a Villa del Rosario y Los Patios se vendía gasolina nacional, es decir, de la subsidiada que se expende en las estaciones de servicio.
“No es ningún secreto que mucha de la gasolina que se vende en las bombas es reenvasada y vendida en pimpinas a mayor precio”, dijo el veedor de servicios públicos, Mario Galvis.
El presidente de la Asociación de Trabajadores de la Gasolina (Sintragasolina), José Abel Correa, señaló que mientras el Gobierno no defina un plan de reconversión laboral para ellos buscar fuentes de trabajo desde la legalidad, seguirán vendiendo gasolina en las calles.
La pregunta de los consumidores que tanquean en estaciones de servicio es hasta cuándo habrá que hacer cola. Villadiego dijo que si se garantiza el abastecimiento de manera ininterrumpida no solo las colas desaparecerán sino los pimpineros.
“El abastecimiento ya se empezó a cumplir por parte del ministerio de Minas al adelantar el domingo a mediodía el cupo que se debía despachar hoy (ayer) a las 12 de la noche”, dijo Villadiego.
No obstante esto, ayer se escucharon quejas en las estaciones de servicio por el ingreso de gasolina de contrabando, “máxime cuando la frontera está cerrada y en momentos en que la policía dice tener el control en las trochas”, dijo Galvis.
Frente a esta queja, la Policía en los dos últimos meses ha destruido 13 trochas por donde ingresaba contrabando a Cúcuta.
