Movidos por la solidaridad, en especial con los niños de las familias deportadas y desplazadas desde Venezuela, cuatro pediatras barranquilleros llegaron ayer a valorar la salud de los menores que se encuentran en los albergues.
Luis Sánchez, miembro de la misión médica, dijo que su presencia en Cúcuta era voluntaria y que la intención es evaluar las condiciones de salud de los niños.
Karen Abidenen, directora nacional de la primera infancia del Icbf, reveló que la asistencia médica especializada la recibirán 108 niños entre cero y los cinco años que necesitan controles pediátricos, dadas las condiciones de hacinamiento en que se encuentran en los albergues.
La profesional dijo que esta necesidad motivó la invitación de los pediatras barranquilleros, quienes no solo vinieron a Cúcuta a diagnosticar, sino también para ofrecer medicamentos.
“No es solo dar un diagnóstico, sino dar una solución inmediata, dado que en las condiciones de los albergues se esconden muchas infecciones”, dijo Abidenen.
Sánchez señaló que la misión evaluará las condiciones de salud de los niños, se implementarán tratamientos básicos y se planearán unos esquemas de atención para que los pongan en práctica los papás, para que se tenga más cuidado con sus hijos.
A la par con la actividad, el Icbf también facilitó nuevas bañeras a los papás para que hagan el aseo a sus hijos en condiciones higiénicas.
Abidenen anunció que en Villa del Rosario se abrió un nuevo centro para la atención de la primera infancia, en donde se atenderán 65 niños entre cero y los cinco años.
Allí se ofrecerá atención sicológica, en nutrición y trabajo social.