Debido a que este año no se pudieron instalar 58 intersecciones semafóricas en los sitios más neurálgicos para el tráfico, 60 policías regularán la movilidad automotriz de Cúcuta.
Así lo aseguró el secretario de Tránsito, Carlos Villadiego, quien afirmó que los cucuteños dejarán de adivinar en las esquinas si los semáforos están en verde o en rojo para poder pasar los cruces.
Por ahora, más que adivinar, los cucuteños tienen que orar a la hora de salir a las calles de la ciudad, por razón del mal estado de las señales electrónicas, que antes se dañaban por el calor y por estos días no funcionan bien por la lluvia.
Solo una mínima cantidad de semáforos está en servicio.
Un ejemplo de la mala señalización es la avenida cuarta: de 8 semáforos instalados, solo sirve uno.
Igual pasa en la avenida cero, una de las más congestionadas, porque por esta arteria confluyen todos los vehículos que necesitan dirigirse de sur a norte y de oriente a occidente.
Según Villadiego, aunque todos los días salen dos cuadrillas a hacer mantenimiento de las luces, al menos el 70 por ciento de ellas sigue fallando, por lo que pedirá a la empresa que los repara doblar sus cuadrillas y reducir los tiempos.
“Por gestión del alcalde, Donamaris Ramírez, y el comandante de la Policía Metropolitana, Jaime Barrera, se va a aumentar el pie de fuerza para el tránsito en las calles: de 70 policías de tránsito, la Policía se comprometió a poner en los cruces a los auxiliares”, señaló Villadiego.
Aunque el secretario de Tránsito, manifestó no conocer de primera mano las cifras de accidentalidad, los últimos reportes de la contraloría señalan que los accidentes por la falta de señalización vial y otras garantías aumentaron considerablemente.
En 2012, 937 accidentes fueron reportados por la Policía de Tránsito.
En ellos, 121 personas murieron y 1.109 resultaron lesionadas.
En 2013 aumentó la cifra de accidentes en 955; hubo 123 muertos y 1.260 heridos.
En 2014, la cifra se elevó a 1.006 accidentes, con 125 muertos y 1.440 heridos.
Por esta razón la Procuraduría inició investigaciones, con el fin de establecer la responsabilidad del alcalde por el descuido de la red semafórica.
Donamaris Ramírez siempre se ha defendido diciendo que no gastó recursos en el mantenimiento de los semáforos, porque son obsoletos, y por eso esperaba invertir 7.500 millones en señales nuevas.
*Redacción La Opinión
