Tres estudiantes de derecho de la Universidad de Pamplona, apoyados en una acción popular, lograron que San Simón, una de las concesionarias para el mantenimiento de vías, les construya un puente.
Álvaro Oyola Vergel, Elizabeth Pérez Carrascal y Eliana Andrea Pérez Muñoz, de octavo semestre de Derecho, interpusieron en junio de 2014 la acción popular para que la concesionaria garantizara la protección de unos 4 mil estudiantes.
Apoyados en 500 firmas, los estudiantes presentaron ante el Tribunal Superior de Cúcuta, pruebas de los peligros que enfrenta la gente que sale o entra a la universidad en el kilómetro 6, sector Villa Antigua, donde urgen un puente peatonal, una parada de bus y bahías.
El fallo en primera instancia del 18 de junio fue apelado por San Simón y aceptado por el Tribunal el pasado 7 de julio para segunda instancia ante el Consejo de Estado.
En una carta, la concesionaria dijo que como la decisión fue apelada, no es cierto que el puente deba ser construido.
Según los estudiantes, la concesionaria, en firme alusión a la no construcción del puente peatonal, planteó que los estudiantes salieran de clases por una segunda puerta de la universidad, lo que los estudiantes plantean como una idea descabellada.
“El fallo en primera instancia solo fue impugnado en lo que corresponde a la construcción de las bahias y de los paraderos, porque lo que corresponde al puente se dio bajo una figura jurídica que se llama cosa juzgada por lo cual ellos deben construirlo”, dijo el estudiante.
Según Oyola, antes ya se habían presentado acciones populares y habían ganado a San Simón.
“La ley de los derechos colectivos establece que si hay unos mismos hechos, que tienen unas mismas pretensiones, se debe hacer una unificación y por eso el tribunal lo declaró como cosa juzgada”, dijo.
