La Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor) autorizó a la alcaldía a que siga embelleciendo, podando y cortando árboles que representan un riesgo.
Los trabajos estaban suspendidos por quejas de que unos 120 árboles a lo largo de la avenida 3E, en Ceiba II, estaban siendo maltratados y erradicados sin justificación y sin las medidas técnicas adecuadas.
La secretaria de Planeación, Miryam Amparo Díaz, quien celebró la decisión de Corponor, dijo que este es un paso importante para mejorarle la cara a Cúcuta, que tiene entre 200 mil y 300 mil especímenes descuidados: 3.900 árboles ya fueron inventariados.
En abril, Corponor había dicho que la alcaldía y las empresas de aseo realizaron labores no permitidas, como tala y poda, que requerían de un permiso, pero el tema ya fue aclarado, indicó la secretaria.
“Era engorroso que para intervenir cada árbol la alcaldía necesitara de un permiso”, dijo Díaz. “Seguiremos con el trabajo para limpiar los árboles cuyo follaje genera problemas como obstruir las señales de tránsito”.
Así las cosas, seguirán las podas y talas en los separadores en las avenidas 11, la 9E, 7E, 3E y calle 13.
Luego se hará lo mismo con los árboles de los parques La Victoria (parque Colón), Nacional, Simón Bolívar y Mercedes Ábrego.
La alcaldía puso especial atención en la recuperación de los árboles del parque Santander, para evitar que mueran: les aplicarán cicatrizantes
El Especialista en Morfología y Fisiología Vegetal, Evaristo Carvajal, dijo que un problema adicional en el parque Santander es el de las palomeras que se establecieron sobre algunos troncos, ya que el exceso de deyecciones sobre los tejidos del árbol crea un microclima propicio para el ataque de hongos. La mayoría de los árboles inventariados presenta un proceso fuerte de deterioro, indicó.
La oficina de planeación invitó a la comunidad a que informe si considera que los especímenes de los barrios están muriendo o necesitan ser podados o talados.
Parques necesitan agua
El profesor Carvajal dijo que las plantas de los principales parques de Cúcuta tienen un riesgo alto de secarse por la falta de pozos artesianos que suministren agua.
“Tenemos terrenos secos, compactados y árboles abandonados en nuestros parques”, denunció Carvajal.
Por último criticó que el parque Colón (que estaba apadrinado) , aunque tenga un pozo artesiano, no pueda extraerse agua para el riego por la falta de una motobomba.
Mueren oitíes y acacias
Entre las décadas de los 60 y los 80 hubo un auge por la siembra de ciertas especies de árboles en Cúcuta: la mayoría eran oitís, acacias amarillas y hacia los 80 predominó la siembra de mangos y mamones, plantas que están deteriorándose por falta de cuidado.
“Hay árboles que llegaron a la madurez y a la sobremadurez. Por ejemplo, los oitíes llevan de 60 a 65 años plantados; las acacias amarillas tienen lo mismo y se están pudriendo”, dijo Carvajal.
El experto señaló que, sumado a que a las plantas no se les hace ningún mantenimiento, estas mueren por el crecimiento de las obras civiles que impiden el crecimiento de las raíces.
