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Cúcuta
Un gol por la reconciliación
Con el torneo se pretende trabajar procesos de reconciliación, perdón y paz con los niños entre 12 y 14 años. Ocho equipos mixtos acudieron al llamado.
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Viernes, 29 de Mayo de 2015

Han vivido el conflicto armado desde todos sus frentes. Unos han perdido a sus seres queridos por la violencia, otros se han desplazado de sus territorios, y unos más se cansaron de ser parte del conflicto y entregaron armas.

Aunque muchos de estos actores del conflicto se codean en capacitaciones, talleres o encuentros de la Agencia Colombiana para la Reintegración, en esta ocasión el turno de la integración fue para sus hijos.

En Cúcuta, hijos de miembros de la fuerza pública, de víctimas del conflicto, y de reinsertados, compartirán cancha en el torneo Reconciliación  través del Deporte que adelanta  la (ACR) en las canchas del  barrio Simón Bolívar y la Universidad Libre.

Rueda la pelota

Antes del pitido inicial, funcionarios del ACR ofrecen charlas de convivencia y reconciliación con los niños, al tiempo que les dan pautas para prevenir y combatir el reclutamiento forzado.

Los participantes se le midieron al compromiso de  olvido  y de paz y les sacaron tarjeta roja a las recriminaciones y los rencores. En la cancha, el juego limpio prevalece.

“Esta es una oportunidad muy bonita para enseñarles a los niños que la paz se inicia desde nuestros corazones y ellos nos están dando ejemplo de esto”, destacó Mariluz Moncada una de las lideresas de víctimas.

Moncada dijo que su equipo, oriundo de Valles del Rodeo, le quiere hacer un gol a la violencia.

Por su parte, Marta Mora, quien llegó con el grupo Fútbol Club la Paz resaltó la importancia del torneo para tejer desde los barrios un país unido.

“Este es un espacio para que los niños y sus padres dejen el odio al entrar a la cancha y olviden recogerlo. Esto les permite volver a luchar por sus sueños”, confesó Mora emocionada.

Ricardo, de 13 años, llegó con el uniforme de su once del alma: el Real Madrid. Para el menor de edad,  más que un torneo de fútbol, esta actividad le ha permitido conocer los dos lados del conflicto armado.

Jairo, de 14 años, botará, en cada patada que le da al balón, los malos momentos que tuvo que pasar al salir desplazado de su natal Tibú.

Mientras calentaba para su debut en el campeonato que se  inauguró el jueves, en la cancha Andrés Escobar, de Simón Bolívar, conoció y compartió con sus compañeros diferentes historias de vida.

Aunque todos los equipos se disputarán el primer lugar durante el mes que durará el torneo, para el ACR el mayor premio será el camino a la reconciliación que se empezó a construir en una cancha de fútbol.

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