Eulises es el nombre del único busetero que llega a los barrios de la comuna 10.
En Santo Domingo, Camilo Torres, Cuberos Niño, El Páramo Parte Alta, La Cabrera, Alfonso López y en El Contento, ya saben que “es el que maneja la única busetica del barrio”.
“Da risa que para una zona con más de 10 mil habitantes haya una sola buseta, pequeñita, incómoda...”, dice Eduardo Rangel, vecino de López Santander.
La comunidad se siente desplazada por la secretaría de Tránsito que no obliga al transporte público a llegar a los barrios.
Señala José Acero, exconductor de bus, que ya ni paradero existe. Por problemas mecánicos, la semana pasada se fue una de las dos busetas que quedaban, es que son carros que se acabaron de viejos, dijo.
Según Acero, la empresa Guasimales tiene la única ruta que queda y no entiende por qué la dejaron acabar.
Para Leonardo Carrillo, la falta de busetas hace que siga creciendo la ilegalidad en el servicio de transporte público.
Tránsito Acero, 71, de Alfonso López, dijo que las personas que viven en las lomas deben bajar hasta 10 cuadras para buscar una de las rutas que cruzan por el barrio Magdalena.
La gente de Alfonso López optó por viajar en carros piratas, pues aunque viven a tan solo 5 minutos en carro del centro, deben bajar en taxi.
La comunidad se queja porque la buseta tarda hasta 40 minutos haciendo un recorrido.
Según el secretario de Tránsito, Carlos Eduardo Villadiego, buscará reunirse con las empresas legalmente constituidas y plantearles la situación para concertar la posibilidad de asumir este servicio.