El tratamiento de los lixiviados también permite atender necesidades ambientales dentro del complejo. Allí, la empresa mantiene una granja, un vivero y un área de protección de 43 hectáreas de bosque seco tropical, un ecosistema amenazado por la transformación de sus coberturas naturales.
Cúcuta, con posibilidades de ampliar el modelo
Posada reveló que el proyecto plantea una oportunidad que va más allá de la operación del relleno sanitario. Los centros de datos son instalaciones indispensables para almacenar información y sostener servicios digitales, plataformas sociales, operaciones financieras y aplicaciones de inteligencia artificial. Sin embargo, su funcionamiento exige un suministro continuo de energía y sistemas de refrigeración que pueden demandar cantidades importantes de agua.
La experiencia de Cúcuta propone vincular esa necesidad tecnológica con los recursos disponibles en la gestión de residuos. De acuerdo con Veolia, la instalación produce aproximadamente 4.300 metros cúbicos normalizados de biogás por hora, con una concentración cercana al 50 % de metano. La compañía estima que ese volumen podría equivaler, según el uso y la conversión energética, al abastecimiento de unos 6.000 hogares mediante generación eléctrica, o de alrededor de 100 hogares si se destinara a usos domésticos como biometano. Estas equivalencias son estimaciones de la empresa y dependen de las condiciones de aprovechamiento.
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El biogás también puede utilizarse para producir energía térmica, alimentar equipos industriales o transformarse en biometano, un combustible que puede sustituir al gas natural en determinadas aplicaciones.
Veolia cuenta con experiencias de aprovechamiento energético de este recurso en otros países y desarrolla en Colombia proyectos diferentes al de Cúcuta, como el suministro de biogás para un horno de incineración de residuos peligrosos en Manizales y la generación de electricidad para una planta en Buga.
Para la capital de Norte de Santander, ampliar esta experiencia podría abrir oportunidades de inversión en infraestructura tecnológica, servicios digitales y soluciones energéticas vinculadas con la economía circular. Un centro de datos instalado en la ciudad puede prestar servicios a organizaciones ubicadas en otras regiones, sin que toda su operación tenga que concentrarse en los grandes centros urbanos del país.
No obstante, convertir a Cúcuta en un referente de este modelo dependerá de la capacidad para atraer nuevos proyectos, garantizar el suministro de biogás, mantener los controles ambientales y demostrar la viabilidad económica de estas operaciones.
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