La Librería Nacional cumplió 75 años y para festejar el aniversario donó cerca de 10.000 libros a la Biblioteca Nacional de Colombia.
Al evento asistieron Felipe Ossa, gerente de la Librería Nacional; Consuelo Gaitán, directora de la Biblioteca Nacional y el novelista Juan Esteban Constaín, quien habló sobre las bibliotecas, las librerías y la lectura.
Los títulos serán distribuidos en la Red Nacional del Bibliotecas Públicas (1.424 bibliotecas en 32 departamentos).
Así mismo, la Librería anunció que liderará el primer Premio de Novela para jóvenes escritores hasta los 18 años.
La Librería Nacional fue fundada el 7 de septiembre de 1941, en Barranquilla, por el santandereano Jesús María Ordoñez Salazar, quien se había iniciado como librero en La Habana (Cuba) en la famosa librería La Moderna Poesía, de la cual llegó a ser su administrador general, después de haber hecho un recorrido por todos los puestos de la librería.
Desde sus inicios la Librería Nacional implantó el autoservicio. Algo totalmente desconocido en el medio por tanto las librerías tradicionales eran hostiles al público, con la barrera infranqueable del mostrador que impedía llegar al anaquel donde el libro puesto de lomo se mostraba indiferente y distante para el lector.
Así, se creó un modelo de muebles funcional, abierto, con la altura adecuada para la comodidad del cliente, donde se exhibían de frente y de forma atractiva todos los títulos de las diferentes materias y temas, creando así una gran camaradería entre el libro y el lector.
De esta manera la Librería Nacional fue creando lectores y acrecentando su acervo bibliográfico, pues importaba libros de todo el mundo para satisfacer la curiosidad de sus lectores y clientes.
La Librería importó y distribuyó revistas nacionales y extranjeras siempre. Entre ellas las más importantes del mundo y las más representativas como Bohemia de Cuba, Life, Time, Esquire, Collier, Saturday Evening Post, Good Housekeeping, House Beautiful, Harper’s Bazaar, Sportsfield, Town and Country, Paris Match, entre otras. Además de la revista Selecciones en español de quien la librería fue la primera distribuidora en Colombia.
Pero lo verdaderamente moderno y atractivo era la cafetería que se diseñó para funcionar dentro del local de la Librería. Allí rodeado de libros y revistas, se podía degustar un café.
