El Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci 2017), como ha ocurrido en las últimas seis ediciones, será abierto con una película colombiana.
Se trata del largometraje documental ‘El silencio de los fusiles’, el cual indaga la complejidad de la condición humana, llevada a los límites en una coyuntura excepcional en la que dos enemigos enfrentados se disponen a abandonar una guerra y encontrar los argumentos, el lenguaje y los gestos para mirarse a la cara en una negociación política.
En este documental la periodista y cineasta Natalia Orozco presenta a los dos bandos de un proceso de paz que puede culminar con la transición a la democracia de la guerrilla más antigua del mundo.
Durante cuatro años Orozco siguió de cerca, tanto en Colombia como en La Habana, las dificultades, temores, retos e ilusiones de los equipos negociadores del gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc. El largometraje muestra un proceso con múltiples desafíos, que permanecen abiertos aún después de la firma del acuerdo.
“Ser seleccionados para la apertura oficial es más de lo que jamás hubiera soñado y otra prueba de que a pesar de las enormes diferencias que podemos tener sobre el proceso de paz y los retos que nos esperan, el país está cambiando, por decisiones osadas y valientes, como la que no dudo, asumió el Ficci, al escoger nuestro documental. ‘El Silencio de los Fusiles’ no hubiera podido tener una mejor ventana, ni un momento más simbólico”, aseguró la directora y guionista Natalia Orozco.
En ‘El Silencio de los Fusiles’ la pregunta esencial es ‘¿qué existe al otro lado de la guerra?’ El documental construye una narrativa de larga duración donde se ve no solo la coyuntura de la negociación sino un esclarecedor archivo visual y sonoro sobre los efectos de la guerra en la sociedad colombiana, y apela a la memoria pero también a la esperanza de un cambio.
Orozco habla con los líderes del gobierno y de la guerrilla, con los estrategas políticos y militares y con los voceros de ambas delegaciones y revela tensiones desconocidas y personajes que han tenido un papel clave en el proceso.
Fiel a su olfato periodístico y a su responsabilidad como ciudadana, Orozco interroga y reflexiona sobre lo que ve y siente, sin sacrificar el rigor y la independencia. El Silencio de los Fusiles es, por momentos, un apasionante thriller político, con personajes que se van transformando.
