Niños corriendo como si estuvieran en el descanso escolar, madres compartiendo con sus esposos de una mañana soleada y con fuerte brisa, ideal para elevar cometas. Danzas, música y un sinfín de eventos culturales, se tomaron ayer el monumento a Cristo Rey, que cumplió 70 años de haber sido inaugurado.
La celebración del aniversario tuvo como común denominador la alegría de los cucuteños, especialmente los habitantes de la comuna 10, que se acercaron al mirador para compartir con parientes y amigos y los creyentes Católicos para elevar plegarias al Cristo de 40 metros de altura.
Desde el imponente Cristo Rey de Cúcuta, al que se accede por la avenida 4 con calle 19, se aprecia el valle de la ciudad, el cerro Tasajero y los barrios periféricos. La vista, inigualable, acompañó la colorida celebración.
Los Brigadistas Ambientales de Colombia, liderados en Norte de Santander por Carlos Adolfo Méndez, fueron los organizadores de la celebración del aniversario del monumento; con el apoyo de la Secretaría de Cultura de Cúcuta.
Las actividades comenzaron con una caminata ecológica, que partió de la iglesia del barrio Cuberos Niño. La comitiva arribó al monumento y allí se cumplió una eucaristía en acción de gracias.
Acto seguido los niños, impacientes y dando brincos, le pusieron la cola a las cometas y con sus padres las echaron a volar. Algunas se quedaron en los árboles, pero, la mayoría surcó el cielo y por momentos unas se perdían en el horizonte.
“Tenemos 28 años organizando la celebración y este año quisimos hacerla especial para recordar que el 7 de agosto de 1946, se inauguró el monumento. Así mismo, estamos promoviendo el turismo a Cristo Rey y para ello es fundamental el sentido de pertenencia de los habitantes del barrio La Cabrera”, dijo Angie Alexandra Concha Ramírez, coordinadora del evento.
Actos culturales
Mientras decenas de niños soltaban pita para elevar cometas, los adultos se deleitaban con la presentación de grupos de danzas.
Quienes se robaron el show y fueron aplaudidos sin parar, fueron las cuatro parejas del grupo de danzas Dantek, de la Casa de la Juventud de Atalaya. Ellos danzaron ritmos andinos y folclóricos de Norte de Santander.
“Ensayamos tres veces a la semana, el grupo está integrado por universitarios, estudiantes de colegios y trabajadores independientes. Lo más satisfactorio es la unión del grupo y el compartir experiencias artísticas adquiriendo valores para la vida”, dijo Mauricio Molina, de 24 años e integrante de Dantek.
La filarmónica de Cúcuta de Fundarte también hizo su presentación, interpretando temas como Las Brisas del Pamplonita.
Mientras las danzas y la filarmónica se presentaban, Ana Velasco hacía su agosto vendiendo cometas. Ella, de 49 años, disfruta desde hace 20 años de hacer cometas y venderlas.
“Antiguamente el comercio de cometas era muy movido, recuerdo que en mis inicios se hacían con bolsas plásticas, ahora se utilizan plásticos de colores y caña. La tradición se ha ido perdiendo y me mantengo activa en el oficio para que las nuevas generaciones disfruten sanamente con una cometa”, dijo.
Ana vive en el barrio Santo Domingo parte alta y sus tres hijos le ayudan a elaborar las cometas. “Lo más enriquecedor es ver la sonrisa de los niños, la alegría de compartir en familia, ver como se crean lazos de unidad sólidos con una actividad tradicional”.
El llamado
Los habitantes del barrio La Cabrera apoyados por los Brigadistas Ambientales de Colombia, aprovecharon la celebración de los 70 años del monumento Cristo Rey, para hacer un llamado a la Alcaldía de Cúcuta y a la Policía, a bien de que se garantice la seguridad en la zona.
“El ideal es tener un CAI permanente o que se habilite uno móvil. Esta mañana (ayer) cuando veníamos en la caminata se sorprendió a un grupo de indigentes robándose las rejas que protegen al monumento. Se recuperaron e instalaron nuevamente, pero sin seguridad vuelven y se las llevan”, dijo la coordinadora Angie Alexandra Concha Ramírez.
El monumento
El 7 de agosto de 1946, se inauguró en Cúcuta el monumento a Cristo Rey. Fue esculpido por el boyacense Marco León Mariño y la obra fue concertada por colecta pública.
Para llegar al monumento se deben ascender 82 escalones. La recompensa, una vista única del valle de Cúcuta.
Un dato curioso del monumento es que para la construcción de la base de la columna se utilizó parte del altar mayor de la catedral San José, que fue destruido por el terremoto de 1875.
Eduardo Rozo Jaimes | eduardo.rozo@laopinion.com.co
