Se trata de pequeñas exposiciones interactivas que el docente lleva al aula de clase. Las maletas tienen réplicas de piezas de orfebrería, cerámica precolombiana y fragmentos arqueológicos originales de cerámica, hueso, piedra o concha, los cuales tienen 500 o 2.000 años de antigüedad.
Todas las maletas tienen una cartilla para conocer las piezas y algunas de ellas incluyen un afiche o un juego de mesa.
En la cartilla se explica al docente los objetivos de la maleta y se sugieren múltiples actividades que pueden ser adaptadas de acuerdo a la edad y escolaridad de los niños o jóvenes.
Otro de los atractivos es que el material no solo es para el uso de materias como sociales e historia. Todas, en esencia, hablan del patrimonio colombiano y promueven la identidad, diversidad, convivencia y el trabajo en equipo.
Además, fomentan en la primera infancia la lectura y la investigación.
En Cúcuta, las maletas son prestadas a los docentes en el área cultural Jorge Gaitán Durán del Banco de la República.
Para ello los maestros deben enviar una carta solicitando la maleta, la cual debe estar firmada por el rector de la institución educativa. En el documento deben comprometerse a cuidar el material y deben anexar datos de contacto.
El Museo del Oro presta gratuitamente las maletas a entidades educativas y culturales, en 28 ciudades del país.
Algunos de los objetos que se pueden apreciar en las maletas son instrumentos musicales tradicionales que pueden ser usados por los estudiantes.
A través de ellos reconocen los sonidos de las comunidades indígenas, negras y campesinas, entre otras.