Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
+ Deportes
Ya vienen los Juegos
Sólo el tiempo —y los organismos de control, claro— dirán si los 53 mil millones de pesos destinados a los Juegos fueron correctamente utilizados.
Authored by
Martes, 2 de Octubre de 2012

Exactamente en un mes, toda Colombia verá de lo que somos capaces Cúcuta y los cucuteños. Para bien o para mal, nuestras fortalezas y nuestras debilidades estarán expuestas al escrutinio del país.

No será un compromiso como tantos otros. Los XIX Juegos Nacionales, y en especial los III Paralímpicos, son, para decirlo de una vez, el certamen de mayor importancia asumido por Cúcuta en muchos años.

En ellos, Colombia entera verá reflejado todo lo que somos Cúcuta y sus habitantes, y por ellos se podrá hablar, en muchos aspectos, de un antes y de un después, porque, aunque no lo percibamos todavía, marcarán un hito en la historia de la ciudad.

Todas las ciudades del mundo que han celebrado eventos deportivos de importancia, como este, han cambiado tanto en su fisonomía como en su cultura. El impacto de los Juegos en Cúcuta no es muy marcado, de acuerdo, pero también será factor de ruptura entre el pasado y el futuro.

El primer sábado de noviembre, cuando en Montería sea inaugurado el certamen, que se disputará también en Córdoba y Cauca, para Cúcuta se habrá agotado el tiempo de preparación y el último plazo se habrá cumplido. Vendrán, entonces, el gesto de aprobación —o de desaprobación— de los visitantes y la satisfacción por el cumplimiento del deber, si ese fuere el caso.

Durante la construcción y la adecuación de las obras deportivas se cometieron errores, traducidos en pistas inadecuadas en el estadio de atletismo, esperpentos en las graderías, improvisaciones…, pero se han logrado remediar, hasta el punto de que hoy, un mes antes, al parecer sólo restan algunos acabados y el nuevo escenario para el torneo de tenis.

En pocos días se habrán pavimentado las calles que llevan al estadio de Atalaya, se habrán superado situaciones de peligro inminente, como las ventas callejeras de gasolina en el principal escenario deportivo y, en definitiva, estaremos listos para la hora cero.

Sólo el tiempo —y los organismos de control, claro— dirán si los 53 mil millones de pesos destinados a los Juegos fueron correctamente utilizados.

En cuanto a la disposición de lo necesario para atender a deportistas, delegados y turistas, se conoce poco, pero todavía queda tiempo para solucionar, por ejemplo, los eventuales problemas relacionados con las facilidades para los minusválidos que literalmente se tomarán la ciudad y la harán su casa.

Los Juegos serán, sin duda, una oportunidad excelente para demostrar nuestro nivel de organización y nuestra capacidad para hacernos cargo de certámenes futuros.

Nuestra credibilidad ha estado en juego desde cuando decidimos aceptar el compromiso, y en ese sentido, todas nuestras energías estarán destinadas a la causa regional de lograr que el certamen nacional se convierta en el éxito que se ha previsto.

Es verdad, no ha habido un trabajo conjunto entre el sector público y el sector privado, y la misma comunidad ha permanecido al margen de la organización. Sólo que, cuando termine todo, el país no hará distinciones.

Así que, para bien de la ciudad, lo mejor es que todos los habitantes de Cúcuta hagamos nuestro mejor esfuerzo y dentro de un mes luzcamos nuestra mejor sonrisa: la de la satisfacción.

Temas del Día