Usar en sus comerciales la imagen de Guillermo Prieto, más conocido como ‘Pirry’, y haber hecho icónica la frase “te da alas”, son estrategias que parecen haberle funcionado a las marcas Vive 100 y Red Bull, pues están en el primer y tercer puesto de las bebidas energizantes más vendidas en el mercado nacional.
Igual que la apuesta de invertir $3.000 millones en una bebida diferente: Peak, de Postobón, que ocupa el segundo lugar y salió a la venta en 2010. Las tres marcas comandan un negocio que factura $240.000 millones anuales y cuyo gasto per cápita es de $4.751, de acuerdo con cifras Euromonitor International.
“Esta categoría tiene muchos mitos. Las personas piensan que su consumo no es seguro. Lo que ha hecho que en el Congreso exista un proyecto de ley que busca que las bebidas energizantes se vendan solo en las farmacias”, mencionó Santiago López, director de la Cámara de Bebidas de la Andi.
Quala, de origen nacional y propietaria de Vive 100, tiene una participación en el mercado de 42,9%; luego está Postobón, también colombiana, con Peak, que registra una intervención de 20,2%; y el tercer puesto lo ocupa Red Bull Colombia, con la marca Red Bull, de origen austriaco, que se lleva el 12,1%.
Ritmo de crecimiento
Teniendo en cuenta cifras de Euromonitor International, el volumen ha crecido directamente proporcional al paso de los años: en 2010 se vendieron 5,5 millones de litros de este tipo de bebidas; dos años más tarde, en 2012, se facturaron 11 millones. Ya en 2013 la cifra alcanzó los 18 millones y en 2015 el dato subió a 31,3 millones.
“El volumen de litros de esta categoría ha venido creciendo, así que se puede decir que es un mercado que tiene un ritmo dinámico. Esto puede verse impulsado, por ejemplo, porque este segmento desarrolló nuevos canales de distribución como la venta en la calle, que no había pasado antes con este tipo de bebidas”, señaló Santiago Roldán Zuluaga, especialista en mercadeo.
En cuanto al consumo per cápita, se ve un crecimiento constante: en 2010 era de 0,1 litros, en 2012 subió a 0,2 litros, en 2014 fue de 0,5 litros y el año pasado se situó en 0,6 litros. Sin embargo, el gasto per cápita pasó de $2.969 en 2010 a $4.751 en 2015.
Bogotá | Colprensa
