En 1994, Colombia se abrió al mundo firmando acuerdos de libre comercio, con un incremento de su Producto Interno Bruto (PIB), pero entrando tarde a la internacionalización y a la exportación frente a otros países.
Mariana Sarasti Montoya, viceministra de Comercio Exterior, afirmó que “esta situación ha ocasionado un alto déficit per cápita, pero esto en los últimos tres años Colombia ha crecido en exportaciones y en inversión extranjera, ubicándolo en el top 20 de los países que reciben más inversión extranjera.
También creció considerablemente en turismo, pero el año pasado hubo un déficit comercial de 6.000 millones de dólares, pérdida que nunca se había presentado durante mucho tiempo.
Sarasti durante su ponencia en Expogestión Frontera 2015 dijo que “el en periodo actual, Colombia ha sufrido una pérdida en exportaciones, similar a la del año pasado, pero que, a julio de este año, se ha logrado recuperar de cierto modo”.
Esta situación se origina por la devaluación del peso frente al dólar, lo que le quita valor a las exportaciones nacionales, las cuales, el 70 por ciento correponden a sector minero-energético, lo que le resta ingresos a las arcas de la nación.
A esto la caída de los precios del petróleo, así como los del carbón.