Según el informe de Estabilidad Laboral en América Latina del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuatro de cada 10 personas fallan a la hora de distribuir sus ingresos mensuales pues no tienen buena organización o control sobre sus gastos. Estos problemas son principalmente porque se desconoce cuál es el monto máximo que se debería usar para entretenimiento, ahorro o deudas, entre otros puntos.
Por esto le preguntó a diferentes consultores sobre cuál debería ser la fórmula para administrar sus dineros, y según ellos, una persona no debe destinar más de 30% de sus ingresos a pagos de deudas y ocio, pues es el límite que se cree oportuno para tener solvencia en otros gastos. A estos puntos le siguen 25% para el pago de responsabilidades como facturas y servicios públicos, 20% para el ahorro, 15% para alimentación y 10% para invertir.
“Se recomienda invertir, pero si es difícil que las personas ahorren, es mucho más complicado que inviertan; así que ese 10% también podría ser algo así como un salvavidas para sumarle a alguna de las otras ramas”, señaló Mauricio Montero, consultor en finanzas personales de la Universidad de los Andes.
Por otra parte, estos porcentajes pueden variar si son cuentas para una persona que al mes recibe un salario mínimo o alguien que gana hasta cinco veces más. Estos valores son un promedio que buscan generar mayor control sobre sus finanzas.
“En el último año hemos visto que en Colombia las personas poco a poco se han endeudado cada vez más y con ello ha crecido la tasa de mora, así que una persona que quiera mejorar sus cuentas debe ser consciente que hay que recortarle al entretenimiento, a las obligaciones no vitales como televisión o servicios de celular y gimnasios, por lo menos mientras se pone al día con sus cuentas pendientes”, agregó Carlos Gustavo Duarte, analista de la Universidad Sergio Arboleda.
Algo que llama la atención en el tema del ahorro es que los consumidores más jóvenes son los más conscientes de la importancia de este esfuerzo en sus cuentas.
