La decisión del Gobierno Nacional de aumentar un 7% el salario mínimo para el 2016, generó malestar entre las centrales obreras del país y tranquilidad a los empresarios.
Tras varias semanas de diálogo sin resultado entre industriales y trabajadores, que se dividían entre un incremento del 6% y el 12%, respectivamente, el Ministerio de Trabajo definió por decreto que el ingreso mínimo mensual de los colombianos sería de $689.954, que representan $45.104 más que el salario de 2015.

Tras conocerse la noticia, que fue oficializada a través de un tuit por el ministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, las voces de inconformidad no se hicieron esperar. El primero en manifestarse fue el Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores, quién aseguró que “es una miseria (…) No tiene presentación ser tan mezquino, no entiendo cómo un colombiano logrará sobrevivir con un salario mínimo como el que se acaba de anunciar”, aseguró Gómez.
En la otra orilla, el presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), Bruce Mac Master, destacó el aumento como el más favorable. “Tratamos de ser lo más equitativos posibles teniendo en cuenta las necesidades y el beneficio de ambas partes”, aseguró.
El ministro de Trabajo también informó que el subsidio de transporte para el 2016 será de $77.700, un incremento de $3.300 en relación al pagado en 2015. De esta manera una persona con un salario mínimo recibirá en total $767.154.
*Redacción Económica