El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó ayer que cuatro de cada diez niños viven en la pobreza en Latinoamérica, por lo que pidió invertir en la infancia para abordar los desafíos a los que hacen frente miles de menores de edad en toda la región.
El director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Roberto Benes, reivindicó la importancia de “ampliar y diversificar los recursos destinados a la infancia”.
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“En un momento en que millones de niños y niñas siguen haciendo frente a la pobreza, violencia y eventos climáticas extremos, necesitamos ampliar los recursos combinando financiamiento público, préstamos multilaterales e inversión privada, sin debilitar los fondos esenciales para la acción humanitaria y los sectores sociales”, señaló Roberto Benes.
Benes, que tiene previsto participar en el Foro Digital Iberoamericano durante la Cumbre Iberoamericana, que se desarrolla en Madrid, hizo hincapié en que “invertir en la infancia y la juventud debe ser una prioridad”.
Desde Unicef denunciaron que la región podría recibir unos 3.000 millones de dólares menos de ayuda bilateral, en 2026, respecto a 2024, una reducción del 35%, según las proyecciones publicadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
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El contexto regional refleja la magnitud de estas necesidades, advirtió el organismo en un comu-nicado, en el que apuntó que Latinoamérica y el Caribe tienen la tasa de homicidios de niños, niñas y adolescentes más alta del mundo, cuatro veces superior a la media mundial, y el homici-dio es la principal causa de muerte de adolescentes.
Además, seis de cada diez niños, niñas y adolescentes de hasta 14 años sufren algún tipo de dis-ciplina violenta en el hogar.
Riesgos climáticos
A estas dificultades se suman los riesgos asociados al fenómeno meteorológico El Niño. De acuerdo con las estimaciones de Unicef, al menos 25,8 millones de niños, niñas y adolescentes de la región, aproximadamente uno de cada siete, están expuestos a sequías e inundaciones especialmente severas.
Estos fenómenos amenazan el acceso a alimentos, agua segura, servicios de salud y educación y pueden agravar las desigualdades que ya afectan a las familias más vulnerables, tal y como reco-ge el documento.
La necesidad de reforzar la respuesta ante estas emergencias coincide con importantes cambios en la estructura de la financiación.
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Para 2026, Unicef solicitó 53,8 millones de dólares (unos 48 millones de euros) destinados a la preparación y respuesta ante desastres en América Latina y el Caribe, incluidas las acciones anticipatorias frente a El Niño. Sin embargo, a 30 de junio persistía un déficit de financiación del 55% para esta respuesta.
Para UNICEF es fundamental proteger la ayuda internacional: no solo para evitar el retroceso en los logros de las últimas décadas, como reducir la mortalidad infantil en torno a un 60% desde 1990 a nivel global, sino para “avanzar decididamente hacia un mundo más justo, seguro y soste-nible”.
Según el informe A través de los ojos de la infancia', publicado por Unicef en septiembre de 2026, casi uno de cada cinco niños, niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años que utilizan inter-net en cuatro países de la región sufrió alguna forma de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología en un solo año.
Además, la mitad de quienes experimentaron estas formas de violencia no se lo contó a nadie. Ante estos riesgos, la entidad pide reforzar las medidas de protección de la infancia en internet, con “plataformas seguras desde su diseño, mecanismos eficaces de denuncia y servicios de atención a las víctimas”.
Redacción de Europa Press
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