El panorama de capitales foráneos en el país ya marca un nuevo escenario. Atrás quedaron los ingresos de hasta US$16.000 millones que registró Colombia durante la denominada bonanza petrolera.
Ahora, superando el impacto de los precios del crudo, el nuevo dato de inversión extranjera se acerca a los US$10.000 millones y, según el Gobierno, con miras a redistribuir la participación de las diferentes actividades económicas.
Al mirar la balanza cambiaria que reporta el Banco de la República, se encuentra que los capitales disminuyeron 23,13% entre 2015 y 2016 al pasar de US$11.446 millones a US$8.799 millones. El mayor golpe siguió siendo para el sector minero y petrolero con una caída en la entrada de divisas de 43,6% es decir unos US$3.572 millones. Al final de 2016, la inversión petrolera fue de US$4.605 millones.
En ese sentido, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, señaló que “la inversión extranjera la vemos que se está dirigiendo a sectores como manufacturas con una participación de 16%, los servicios financieros le sigue con 12%, transporte y comunicaciones con 9%”.
Por su parte, Luis Fernando Mejía, subdirector sectorial del Departamento Nacional de Planeación (DNP) considera que en 2017 el techo de inversión que se espera estaría en los US$10.000 millones explicado con la proyección de crecimiento del PIB de 3%.
Justamente, las cifras del DNP muestran que, por ejemplo, la agricultura le representó al país en 2015 una entrada de capitales por US$133 millones. Hay otras actividades que aportaron un gran capital como es el transporte aéreo con US$58 millones. Las telecomunicaciones y el desarrollo de sistemas informáticos atraen capitales por US$70 millones.
