Según el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), hay nueve enfermedades de interés nacional que tienen manejo prioritario, debido a las graves consecuencias que pueden traerle a la salud y al comercio si no son erradicadas o tratadas a tiempo en especies animales económicamente explotables.
Por eso se han diseñado diferentes planes de acción y políticas de vigilancia para prevenir su difusión.
En el caso del sector bovino, se destinan como mínimo 30% de los recaudos de la cuenta parafiscal ganadera para ejecutar las diferentes actividades de vacunación que requiere el Programa Nacional de Erradicación de la Fiebre Aftosa.
Fiduagraria quien hoy maneja la cuenta ganadera anunció que desde su gestión, y gracias a estos recursos, se lograron vacunar 1.252.000 animales más que el ciclo anterior logrando inmunizar 513.000 predios.
Para Andrés Valencia, presidente de Fenavi, “la gran amenaza sanitaria que tiene Colombia es Venezuela porque no hay una autoridad que haga control”.
Recordemos que la mayoría de los brotes de aftosa, que afectan no solo a bovinos, sino a cerdos, búfalos, ovinos y caprinos, se han dado mayoritariamente en zonas fronterizas.
Tan solo en el Programa de Erradicación de Peste Porcina Clásica, los porcicultores han invertido más de $46.000 millones en los últimos cinco años para evitar los brotes de la enfermedad.