De acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la red terciaria de carreteras se convertirá en las obras de quinta generación (5G) en Colombia, y su adecuación y modernización implicará hacer una inversión global de $48 billones, similar a la que exige el actual programa de concesiones 4G de grandes vías, de $47 billones.
Pese a que la construcción de las carreteras rurales se hará con contratos de bajo monto, al sumarlos todos representarán inversiones equivalentes a la que se requiere para conectar al país a través de las grandes carreteras.
El informe del DNP señala que aunque las vías rurales son la ‘cenicienta’ de la infraestructura en el país podrían convertirse en motor del crecimiento, especialmente de las zonas rurales afectadas por el conflicto armado de las últimas décadas.
El director del DNP, Simón Gaviria Muñoz, recordó que Perú utilizó las vías terciarias para conectar las zonas de conflicto y en Colombia se podría hacer una tarea similar en un lapso de 20 años.
“Como son obras pequeñas, de $3.000 millones, $5.000 millones u $8.000 millones, no le damos importancia, pero visto de manera integral este será un programa significativo para consolidar la paz”, advirtió el director de la entidad.
Gaviria anotó que la red terciaria no llega a las zonas rurales más afectadas por el conflicto pero está comprobado que donde hay vías de este tipo en buen estado, el índice de pobreza es menor. Un ejemplo concreto es el Eje Cafetero, en donde la calidad de vida es muy superior que otras regiones del país.
Bogotá | Colprensa