PorkColombia, Asocarnicas, Acinca y Fenavi denunciaron los exagerados costos en los que tienen que incurrir las plantas de beneficio animal por cuenta de los procesos de inspección, vigilancia y control establecidos por el Invima.
De acuerdo con los gremios se está afectando la competitividad de las plantas de beneficio animal para el consumo humano y de no revisarse este sistema se podría aumentar de manera inevitable el costo de la carne de pollo, cerdo y res a los consumidores.
Según el informe “la industria cárnica invierte importantes recursos para alcanzar los estándares establecidos en la legislación sanitaria cumpliendo con las Resoluciones 240, 241 y 242 de 2013; que permiten garantizar y validar la inocuidad del producto terminado”.
Las cifras que expusieron los gremios es que una planta especial o de autoconsumo requiere de la inspección oficial y de un auxiliar con unos costos aproximados de $185 millones anuales. Pero cuando las plantas son de categoría nacional o de tipo exportación, se requiere la inspección de dos oficiales y cuatro auxiliares, alcanzando cifras superiores a los $540 millones al año.
“Este sistema de inspección adicional e innecesario, aumenta de manera inevitable los costos de producción, lo que se traduce en un aumento tanto del precio final al consumidor, como de la inflación, con la consecuente contracción del mercado”, señala el comunicado.
Finalmente, el Decreto 1282 de 2016 habilita a las plantas para continuar desarrollando las actividades de beneficio hasta que se cumplan con la totalidad de los requisitos sanitarios establecidos en el Decreto 1500 de 2007 y sus disposiciones reglamentarias, además establece la autorización sanitaria provisional en la que el Invima asigna una inspección oficial permanente y otra de inspecciones auxiliares.
Resumen de Agencias
